Conversaciones en el andamio: Narciso arrodillado. Por Francisco Gómez Valencia

Narciso arrodillado.

«Aquí en el andamio ya saben que siempre vamos por delante pese a hablar de lo de ayer, y lo digo sin tapujos pues a las muchas pruebas me remito»

Todavía quedan ilustrados que lo admiran y destacan su tenacidad. Otros no menos ilustrados hacen bromas facilonas sobre como se orina sobre su gente y por tanto también sobre el resto. Imagino que si monetizan por sus opiniones, al final solo se trata de eso, aunque sinceramente me preocupa que los memes y los chistes calen más que la admiración que ciertos sabios a la inmediata derecha del sanchismo le profesan, pues eso también es incultura.

Un buen amigo mío —muy rústico— afirma sin dudarlo que sus atributos no le caben entre la entrepierna y a veces le doy la razón porque la gente sencilla, no hace cavilaciones en diferido sino que sueltan lo primero que les viene a la cabeza y ya saben lo del dicho: «lo primero que a uno se le viene a la mente siempre es verdad», aunque sean ideas de casquero pues mas vale pájaro en mano que después te visite el tío del mazo.

Aquí ya saben que siempre vamos por delante pese a hablar de lo de ayer, y lo digo sin tapujos pues a las muchas pruebas me remito. Que estas humildes conversaciones en todo lo alto de nuestro particular andamio sirvan para que cultos plumillas (de chichinabo con artículo semanal) metidos de vez en cuando a tertulianos utilicen nuestros  chascarrillos y sesudos argumentos (de la paseata.net), no puede más que llenarme de orgullo y satisfacción, y si lo prefieren se lo digo en francés: «cela me remplit de fierté et de satisfaction» o se lo repito 100 veces como el otro. 

Alguno se preguntará ¿a qué viene esto? Pues viene a que hace unos días leí un artículo de una plumilla que básicamente se reía con desprecio de los columnistas amateurs, o sea como los que por estos andurriales correteamos y claro: me tocó las narices.

Silvia Orriols.

Para esta gentecilla va la idea de hoy gratis: Sánchez se arrodilla ante Puigdemont porque aún se cree que a Puigdemont le importa Sánchez. Su último gesto y por tanto de su Gobierno y de su partido no es más que otra cortina de humo para tratar de ganarse su atención, pero me temo que ya es tarde, quien más preocupa a Puigdemont es Silvia Orriols. Carles a diferencia de los taruguitos del PNV no sigue bebiendo los vientos por Sánchez, mientras que los putativos de Sabino Arana no asumen que Otegui les pisará la cabeza con la ayuda inestimable del PSOE de Zapatero, pues estos sí que históricamente han admirado a los terroristas por hacer en democracia lo que a ellos les hubiera gustado replicar. 

Puigdemont.

Sánchez a diferencia de Chávez o Maduro no dispone de un ejercito de mercenarios capaces de arrollar a los manifestantes como vimos en las últimas elecciones en Venezuela, pero sí es capaz con sus políticas malintencionadas por ejemplo de colapsar la sanidad autonómica como sucedió en plena pandemia, mirar hacia otro lado con el narcotráfico, la inmigración ilegal, o retrasando interesadamente la llegada de la UME a Valencia. 

No caigamos en el error de disculpar a quienes estarían encantados de estrechar sus manos pues mientras fingen no mancharse nos manchan un poco las nuestras. Pues no es posible que no exista un solo gobernante que no haya sido responsable de algunas muertes directa o indirectamente. Basta con ignorar ciertos asuntos, impedir ciertas iniciativas o sencillamente hacerse el loco, así que como aquí no nos consuela eso de que «así son las cosas», seguiremos dando ideas y desenmascarando a jetas de todos los ámbitos habidos y por haber.

Feliz día de San Juan Damasceno y Santa Bárbara de Nicomedia. 

Españazuela a 4 de diciembre de 2025

Francisco G. Valencia

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid en 1994 por lo tanto, Politólogo de profesión. Colaboro como Analista Político en medios radiofónicos y como Articulista de Opinión Política en diversos medios de prensa digital. De ideología caótica aunque siempre inclinado a la diestra con tintes de católico cultural poco comprometido, siento especialmente como España se descompone ante mis ojos sin poder hacer nada y me rebelo ante mí mismo y me arranco a escribir y a hablar donde puedo y me dejan tratando de explicar de una forma fácil y pragmática porque suceden las cosas y como deberíamos cambiar, para frenar el desastre según lo aprendido históricamente gracias a la Ciencia Política... Aspirante a disidente profesional, incluso displicente y apático a veces ante la perfección demostrada por los demás. Ausente de empatía con la mala educación y la incultura mediática premeditada como forma de ejercer el poder, ante la cual práctico la pedagogía inductiva, en vez de el convencimiento deductivo para llegar al meollo del asunto, que es simple y llanamente hacer que no nos demos cuenta de nuestra absoluta idiotez, mientras que la aceptamos con resignación.

Artículos recomendados

Deja un comentario