Conversaciones en el andamio: Aquí arriba somos muy de los Delta Force. Por Francisco Gómez Valencia

Aquí arriba somos muy de los Delta Force.

Ver pulular a los Delta Force como Pedro por su casa a toda hostia con visión nocturna o sin visión nocturna (qué más da) no tiene precio»

Iba a comenzar el año hablando sobre el derecho internacional (y tal), y de como las derechas lo han afrontado en comparación a como lo han hecho las izquierdas pero fue ver el careto de Pablo Iglesias abrasado por el sol excepto en la zona de las gafas de esquiar y me dio la risa. Va a ser verdad eso que dicen que cada uno lucha como puede y más cierto si cabe que siguen juntos aunque esos caretos…, sin paños calientes; eran de pecar…

La parejita feliz.

Iba a decir que una parte del PP absurda y maricomplejines hace que a Afra Blanco se moje literalmente en la tele. Iba a decir que VOX tiene tres problemas al respecto: uno se llama Juana María Le Pen y su encontronazo “proputinesco” con el anaranjado de la White House, otro se llama Giorgia Meloni. “Mi Giorgia”, sedujo al chavalote subida a los mandos de un Mini Cooper rojo como ella solo sabe hacer y el otro, solo pudo poner cara de estúpido, y el tercer problema; lo tienen con sus bancos húngaros controlados por Orbán, el cual dicen que está que fuma en pipa porque el de Amurrio no se mantiene firme como las torres del Kremlin. También iba a hablar de “mi Isabelita” porque la vi tambalearse en dos entrevistas diferentes al no poder responder con claridad y sin tapujos que la molan muchísimo los Delta Force (porque esta en esto, es de las nuestras, y le molan…). Iba a hablar del periodista liberal progresista Vicente Valles y su estúpida animadversión contra el tío Donald debido a que el mundo cambió sin pedir permiso a los liberales. Iba a hablar de Hughes y como desparramó en la gaceta sobre “el PePe” de Alberto (gran admirador de Donald aunque no de Trump sino de Tusk), o de González Porn (como lo llama Federico del cual también se acordó), o de la noble Cayetana y la dura carga que porta en su mochila llena de liberalismo románticamente escacharrado y pasado de moda. 

En serio se lo digo, iba a hablar de ello. Pero, se me cruzó un tuit de la poligonera Sarah Santaolalla, otro de las chiques de Podemos, y el correspondiente de la organización criminal PSOE defendiendo la legalidad internacional y la ONU y tal y tal y me dije…, bueno pues igual no hay que hablar de ellos y simplemente disfrutar de “los delta force”.

Los Delta Force, como Pedro por su casa…

Me encantan esos muchachos, me chiflan las películas de acción donde junto a otras fuerzas de extrema necesidad tipo, “Rangers de Texas, Navy Seal, FBI, DEA, CIA, CSI Miami, Nueva York o Tijuana (como las pipas)…, bueno y qué me dicen del “Cuerpo de Marines”…, ¡El del Sargento de hierro…! ¡Dios mío! Verlos pulular como Pedro por su casa sobrepasando las fronteras de Hispanoamérica a toda hostia con visión nocturna o sin visión nocturna (qué más da) no tiene precio. “Los delta force” entraron en Venezuela para extraer al subnormal que días antes gritaba como un grajo puesto hasta las cejas que le fueran a buscar si tenían huevos. Cuarenta y tantos segundos tardaron en bajarle los humos al tirano… ¡Y qué hay de malo en ello! ¿Por qué no hacemos lo mismo nosotros con Mohamed? ¡Qué envidia coño!

Feliz día de Santa Gúdula.

Españazuela a 8 de enero de 2026.

Francisco G. Valencia

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid en 1994 por lo tanto, Politólogo de profesión. Colaboro como Analista Político en medios radiofónicos y como Articulista de Opinión Política en diversos medios de prensa digital. De ideología caótica aunque siempre inclinado a la diestra con tintes de católico cultural poco comprometido, siento especialmente como España se descompone ante mis ojos sin poder hacer nada y me rebelo ante mí mismo y me arranco a escribir y a hablar donde puedo y me dejan tratando de explicar de una forma fácil y pragmática porque suceden las cosas y como deberíamos cambiar, para frenar el desastre según lo aprendido históricamente gracias a la Ciencia Política... Aspirante a disidente profesional, incluso displicente y apático a veces ante la perfección demostrada por los demás. Ausente de empatía con la mala educación y la incultura mediática premeditada como forma de ejercer el poder, ante la cual práctico la pedagogía inductiva, en vez de el convencimiento deductivo para llegar al meollo del asunto, que es simple y llanamente hacer que no nos demos cuenta de nuestra absoluta idiotez, mientras que la aceptamos con resignación.

Artículos recomendados

Deja un comentario