La Buena Noticia: El discurso. Por Manuel Montes Cleries

El discurso.

«Llega un momento en el que no soportamos los discursos llenos de tópicos y de lugares comunes. Vacíos de la auténtica verdad. Nada que ver al de Liliana Sáenz»

Como hago casi siempre, me apresuro a tirar de diccionario. Después de barajar las distintas definiciones de la palabra discurso, me he quedado con la que le recoge como “la expresión oral de un mensaje estructurado para comunicar ideas y pensamientos a una comunidad expectante”.

Creo que esta definición, responde fielmente a lo que considero que fue un extraordinario discurso, en medio de un acto solemne, en el que era preciso medir las palabras y hacerlo muy bien. Por ello, no dudo en considerarle la buena noticia de hoy.

Supongo que habrán intuido que me refiero a la intervención de Liliana Sáenz en el funeral del pasado día 29, en memoria de las víctimas del terrible accidente de Adamuz, entre las que se encontraba su madre.

Creo que nuestro buen Dios y la Virgen de la Cinta, a los que tantas veces invocó a lo largo de su discurso, pusieron en su mente y en su boca las palabras de consuelo, de esperanza y de reivindicación de la verdad de lo sucedido, que pusieron un punto de madurez y de bien hacer en medio de una serie de intervenciones vacías de verdad y de contenido, que una serie de “oradores” nos han lanzado reiteradamente, a fin de defender lo indefendible.

El discurso de Liliana, que ella nos transmitió en el funeral, estuvo lleno de firmeza, basado en la fe, la caridad y el amor de Dios. Un claro posicionamiento, reconociendo su cristianismo patente, ante la exhibición por parte de muchos, de un ateísmo militante, lo que no les impide participar en los actos religiosos de los que esperan un rendimiento político.

Sus palabras me han hecho acercarme más, si ello es posible, al sentimiento de los familiares de las victimas de ese terrible accidente, así como de cuantos se sienten involucrados en el mismo, de una forma activa o pasiva. Me consta que muchos de ellos aun no han podido dormir bien ante el recuerdo de aquellas horas terribles.

Me siento muy orgulloso de compartir todas y cada una de sus palabras, manifestadas con amor y temblor. Ahora, que todo el mundo se ponga a la tarea. Políticos, técnicos y “la gente corriente”. Entre todos tenemos que evitar que vuelvan a suceder hechos como este. Menos inauguraciones y más mantenimiento. Menos declaraciones y más actuaciones. Menos velocidad y más seguridad.

Una vez más se ha demostrado de que “de lo que abunda en el corazón, habla la boca”.

Manuel Montes Cleries

Soy un apasionado del periodismo y de la comunicación en general. Al estar jubilado tengo todo el tiempo del mundo para ponerme a redactar mis experiencias y mis opiniones sobre un mundo del que me considero un espectador interesado. Me siento más cómodo entre las buenas noticias y en las que se refieren al mundo de los mayores que vivo en plenitud. Me gusta hacer hincapié en el campo de los valores, especialmente el de la familia como escuela de aprendizaje. Mi formación académica pasa por el Peritaje y el Profesorado Mercantil, Licenciatura en Comunicación Audiovisial y doctorado en Periodismo. Llevo muchos años en la radio y la televisión locales haciendo programas sobre la solidaridad. Si quieren saber algo más sobre mi persona lo pueden ver en mi página de face-book y en mi blog “Periodista a los sesenta”.

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