
«Lo que merecen estos blanditos de mente y cuerpo es que, cual cualquier Ayotolá venido a más, los pase por sus arcos del triunfo»
Resulta que en la tierra de los conquistadores, de los descubridores, de las gentes que levantan la cara delante de los fusiles, ahora se achantan. Claro que no me extraña dada una parte de la juventud que tenemos por aquí que dijo un día que, no lucharía para defender su país. Menos va a dar la cara para defender la política de quienes quieren un mundo libre de dictaduras. En ese sentido, prefieren que países como Irán levanten las armas para, como dice el Corán, perseguir y matar a todos los infieles.
Aunque no muevan un dedo para defender las democracias occidentales, si estas caen padecerán los deleznables comunismos que, solo traen a los países la ruina, miseria moral y desmotivación. Lo que hace que al final los mejores hombres y mujeres del país se exilien y digan, “ahí os quedáis panda de panolis”.
Pero lo peor es que tenemos al frente del actual gobierno un pusilánime, enfermo de egolatría, que por estar en el poder es capaz de hacer que su propio país muerda el polvo. Eso sí, ayudado por la panda de convencidos por lavado de cerebro, de que la izquierda es lo mejor y que todos los que no piensan como ellos son unos fascistas de tomo y lomo.
Pues que quieren que les diga. Lo que merecen estos blanditos de mente y cuerpo es que, cual cualquier Ayotolá venido a más, los pase por sus arcos del triunfo. Por eso recordaba al principio que la tierra de los conquistadores, de los descubridores, de las gentes que levantan la cara delante de los fusiles, ahora se achantan.

