
«Han pasado veinte años desde que tuve la suerte de viajar a Tierra Santa»
Como ha pasado a lo largo de generaciones la violencia se hacía presente en aquellos Lugares Sagrados. Con ilusión, no exenta de algún miedo, anduvimos recorriendo una buena parte de Palestina a lo largo de siete días. Finalmente no sufrimos ningún percance digno de mención. Vinimos con la ilusión de volver en otra ocasión, circunstancia que estimo que ya no se va a producir.
Mi mente calenturienta, siempre imaginando historias, me hace volver a aquellas tierras para meditar sobre la Pasión de nuestros días, que pasa por aquellos parajes y se manifiesta especialmente en los sufridos habitantes del cercano y medio oriente, que están marcados por las guerras y las invasiones desde siempre.
Los sufridos palestinos, los iraníes, los sirios, los libaneses, etc., todos aquellos habitantes de la zona, que solo quieren vivir en paz, se siente sometidos a un Vía-Crucis constante y a un juicio, sentencia y sacrificio de manos de los Herodes, Pilatos y el Sanedrín de nuestros días.
Cada uno de ellos, junto a los soldados que se juegan la vida por allí, siguen sin saber a que se debe este conflicto ahora. Ha sido una decisión a instancias de sus gobiernos, cuyos dirigentes están cómodamente sentados en sus poltronas, haciendo bailecitos de alegría al comprobar que sus fortunas se están incrementando día tras día con la especulación de las armas y el petróleo, o llamando a la guerra santa a fin de imponer sus creencias.
En este drama no falta ni un Judas Iscariote ni un Simón que niegue la evidencia las veces que haga falta. Algunos cireneos, con poca fuerza, se desgañitan pidiendo el sentido común y el dialogo. Unas palabras que se pierden en el desierto del cainismo, el revanchismo y el egoísmo, que son fuentes de las que bebe la maldad imperante.
Como Jesús en la Cruz, deseamos que pase pronto este Cáliz. Que esta autentica Semana de Pasión que vive la humanidad, pase pronto e impere la concordia como propósito del día de hoy, Viernes Santo, Día del amor fraterno.

