Conversaciones en el andamio: Para simplezas ya están los demás. Por Francisco Gómez Valencia

Para simplezas ya están los demás.

«No es cuestión de entrar en deliberaciones entre lo que significan las palabras aporofobia y racismo, pues eso significaría pecar de simples y para eso ya están los demás opinadores del reino»

Lo de la regularización por Real Decreto-Ley además de ser un atraco al sistema otorgado por todos es decir, el parlamentarismo, se trata indudablemente de otra cortina de humo provocada desde el Gobierno. 

El enésimo intento por desestabilizar al país llega supuestamente gracias a una iniciativa popular presentada al Congreso que llevaba no se cuanto tiempo guardada en el cajón y que curiosamente, se ha impulsado con la negativa de la mayoría del Congreso. Simplemente por este hecho, la iniciativa nace viciada pues es susceptible llegado el momento de ser derogada, aunque quienes en esta baza salgan con el reconocimiento legal serán tan españoles como usted y como yo. 

Regularización por Real Decreto-Ley

Cuestionarse si es lícito o no, o si es humanitario o no, o un acto de buena voluntad o una estratagema política con fines electoralistas a corto plazo es de recibo pero, lo que resulta más que evidente es que hay una intención real de alterar a medio plazo los patrones y por ende los censos electorales.

El asunto es muy grave y nos daría para rellenar miles y miles de páginas divagando sobre el tema y más, cuando no se trata de la primera ocasión en la que en este país se regulariza a ilegales pero llegados a este punto, lo que en nuestra opinión prima (y aquí arriba servidor es el único nacido en España y por eso soy Dios), es que la nacionalidad bien vale un potosí salvo que quien la ofrezca no la tenga en alta estima.

Llegados a este punto creemos que esto último, la autoestima y la enjundia necesaria hoy en día para ser español es la cuestión primordial y no otras milongas para desviar la atención. Nos hablan de patriotismo los que ahora nos desgobiernan imbricando el concepto al pago de impuestos para mantener el estado del bienestar en pos de la justicia social, cuando todos sabemos (incluso los estatalistas), que la actual versión de la justicia social es una estafa piramidal y el estado del bienestar una filfa alimentada por aquellos que defienden una sanidad ruinosa y una pésima educación adoctrinadora. 

España está muy enferma y la clase política de uno y otro signo no han hecho sino amasar la gran bola de nieve cada vez más sucia y deficitaria, y lo más triste es que los de afuera del bipartidismo tampoco nos plantean soluciones mágicas pues los de la extrema izquierda, plantean echar abajo las fronteras y vivir como si fuéramos bereberes siempre bajo su tutela claro, y lo que los conservadores nos ofrecen, es cerrarnos como un erizo ante la globalización vendiendo la idea de que es posible purgar a aquellos a los que ya viven entre nosotros como si estuviéramos en 1492.

La solución obviamente no es fácil y más aún cuando los medios además sacan en prime time a ilegales haciendo cola y quejándose de la incompetencia de la función pública española. Al mismo tiempo —tocando las narices—, ya están presentes la ONGs repartiendo comida y bebida en las mismas colas dando por sentado que son seres incapaces de gestionar sus propias necesidades. En serio les digo que a esas mismas ONGs no las he visto haciendo nada parecido ofreciendo ayuda a jóvenes y no tan jóvenes cuando estos pasan varios días a la intemperie esperando a que comience el concierto de su estrella musical. ¿Acaso los inmigrantes son más inútiles que nuestros jóvenes y no jóvenes, o simplemente se trata de mantener el negocio? Más bien parece esto último porque los fines de semana en los parques públicos se observa perfectamente cómo estas personas supuestamente vulnerables, gestionan perfectamente las cuestiones de intendencia.

También estamos asistiendo a las denuncias de los de las colas porque otros como ellos los están estafando con las citas previas, y son muchos los bufetes de abogados y gestoras que se están ofreciendo de manera gratuita para asesorarlos en sus denuncias. Tampoco he visto a esos mismos bufetes y gestoras hacer lo mismo cuando a un turista le timan a la puerta del Santiago Bernabéu o del estadio del Barça por poner dos ejemplos sencillos.

Y por último, lo que es un escándalo es la incultura general en materia de ayudas públicas, pues por el hecho de que una ONG o los servicios sociales te expidan un certificado de vulnerabilidad, no significa que se tenga derecho a cobrar una ayuda de cualquier tipo de manera directa e inmediata. De hecho pese a lo que se cuenta alegremente por las redes sociales, es francamente complicado que se llegue a cobrar esa ayuda por el hecho de haber conseguido ese certificado, siempre que no se pueda acreditar de manera fidedigna el tiempo que se lleva viviendo ilegalmente en el país, y muchísimo menos si además no se ha cotizado, por lo que aquellos que se creen que cualquiera se empadrona con el ticket del Tele Pizza, les conmino a que lo intenten. De hecho, gracias a no haber cotizado a la Seguridad Social o no haber hecho la declaración de la renta, la posibilidad de recibir una pensión no contributiva es prácticamente imposible, pero que no falten los relatos y las noticias falsas para alimentar el desasosiego en la población autóctona que pretende lo mismo es decir, obtener una paguita también por la cara.

«Los españoles primero»

Sin duda aquí arriba coincidimos con don Juanma Moreno en una cosa y que no sirva de precedente. Esta regularización fake, solo alimenta la mala leche del votante de VOX y eso ya sabemos lo que significa, menos PP en los gobiernos (lo cual esta bien), y más polarización, lo cual de momento solo parece debilitar a la extrema izquierda pues esta se ha convertido en un mero piscolabis para el PSOE. Acaparar sus votos es prioritario ya que les supondría (aún pasando a la oposición), hacerlo con unos números dignos. En esa están las izquierdas, en destruirse las unas a las otras como ya hicieron antaño aunque eso implique reventar al país.

Para terminar me gustaría contarles una pequeña historia que me sucedió ayer. Salí por la mañana para encargarme de unos mandados lo cual por cierto me encrespa, pues hacerlo me llevan los demonios ya que no hay cosa más desagradable que madrugar por obligación. Total que de vuelta, me encontré con mi vecino del cuarto b, don Jesús Antonio de María Cifuentes de Sagredo y Martínez de la Rioja, algo contrariado…

  • Buenos días tenga usted don Jesús Antonio de María.
  • Buenos días tenga usted querido vecino, (tuvo a bien contestarme esta vez). ¿De dónde viene usted a estas horas, quizás del aperitivo…?
  • Pues mire, sí y no. Si, porque de lo contrario no hubiera habido recompensa y no, porque ese no fue el motivo de mi salida. Ya sabe usted de sobra que las mañanas me resultan vulgares pues te juntas con la gente que trabaja y eso en nada debe ser apreciado como una cualidad de seres inteligentes.
  • Sin duda estoy de acuerdo con usted, de hecho que bien se vive siendo clase pasiva (me contesta).
  • Y tanto querido mío, al final de las rentas se vive y porque no decirlo, pasar el tiempo al cuidado de las mismas, es de buen español.
  • Pues mire (me interrumpe un tanto desolado), esta mañana me ha sucedido una cosa bien curiosa.
  • Cuente, cuente, pues no tengo nada mejor que hacer… (le replico).
  • ¿Esta mañana a usted no le han sacado de la cama a eso de las ocho?
  • ¿Pues quien tendría que hacerlo? Le contesto.
  • Pues era uno que decía ser un obrero de la obra de al lado, que no sé cuál será,  y que si le abría el portal.
  • ¿Y le abrió?
  • ¡Por supuesto que no! Además debía ser moro, ya sabe usted a lo que me refiero…
  • Ya me imagino ya. Pues me parece muy bien. ¿A saber qué querría hacernos? En todo caso, ¿por eso está molesto, por lo del madrugón?
  • ¡No, no, que va! Si después he salido y sí que he visto a unos trabajando pero esa no es la cuestión, la cuestión, es que me he acercado al banco y me ha atendido una chica guapísima, colombiana para más señas. La carita muy fina, un cuerpo…, bueno usted ya se imagina, una delicadeza y como además te hablan así, pues vamos que he salido encantado del banco.  
  • Cuanto me alegro que además de sus gestiones financieras le haya atendido alguien de tan bien ver según su opinión.
  • Pues sí,  que quiere que le diga, esa es la gente que necesitamos en este país, jóvenes, guapos, limpios y aseados.
  • Sin duda querido vecino, sin duda…

Y así terminó la conversación y así se la cuento a ustedes pues no es cuestión de alargarse más ni entrar en deliberaciones entre lo que significan las palabras aporofobia y racismo, pues eso significaría pecar de simples y para eso ya están los demás opinadores del reino.

Feliz día de San Sotero.  

Españistán a 22 de abril de 2026.

Francisco G. Valencia

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid en 1994 por lo tanto, Politólogo de profesión. Colaboro como Analista Político en medios radiofónicos y como Articulista de Opinión Política en diversos medios de prensa digital. De ideología caótica aunque siempre inclinado a la diestra con tintes de católico cultural poco comprometido, siento especialmente como España se descompone ante mis ojos sin poder hacer nada y me rebelo ante mí mismo y me arranco a escribir y a hablar donde puedo y me dejan tratando de explicar de una forma fácil y pragmática porque suceden las cosas y como deberíamos cambiar, para frenar el desastre según lo aprendido históricamente gracias a la Ciencia Política... Aspirante a disidente profesional, incluso displicente y apático a veces ante la perfección demostrada por los demás. Ausente de empatía con la mala educación y la incultura mediática premeditada como forma de ejercer el poder, ante la cual práctico la pedagogía inductiva, en vez de el convencimiento deductivo para llegar al meollo del asunto, que es simple y llanamente hacer que no nos demos cuenta de nuestra absoluta idiotez, mientras que la aceptamos con resignación.

Artículos recomendados

Deja un comentario