La Buena Noticia: Aquella romana-cartameña. Por Manuel Montes Cleries

Aquella romana-cartameña.

«La historia que conocemos, cuando no profundizamos demasiado, ha tratado con cierta dureza a la estancia de los romanos en nuestras tierras»

La antigua Enciclopedia Álvarez nos presentaba la invasión de los romanos en nuestra península como un episodio triste. Nos presenta a Numancia como el hecho más notable de un periodo de más de 600 años en el que ocuparon y transformaron la provincia Hispana.

 

Para mí, amén de los monumentos, circos, teatros, villas, incluso ciudades romanas que aun, gracias a Dios se conservan, me admira el sistema de comunicación radial, del que destaca la Vía Augusta que aun persiste, escudada en el nombre de Nacional 340, que unía y une, la frontera de Francia y Puerto Real en Cádiz, bordeando la costa mediterránea.

 

Hoy nos habla la prensa local de una ilustre, eminente y poderosa ciudadana romana. Esta dama había nacido en Cártama -en nuestra provincia- y se había casado con un antequerano: Cayo Fabio Fabiano.

 

Cuando, en una de las asignaturas de Historia de la UMA, abordamos la vida y milagros de esta matrona malacitana, nos encontramos con que ostentaba el cargo de sacerdotisa del culto imperial. Poseía una inmensa fortuna, pero, sobre todo, practicaba la aportación de sus bienes a las obras públicas. Lo que le permitía obtener prestigio y honores (evergetismo), una forma de ayudar a su pueblo. (Una costumbre muy corriente entre los romanos (hombres).

 

Para mí es una buena noticia, aunque lejana en el tiempo, la labor de esta mujer. que financió la construcción de unos baños públicos con piscina en una de sus propiedades, la conservación de los antiguos pórticos públicos, la erección de diversas estatuas y, sobre todo, subvencionó el pago de los impuestos a Roma.

 

Por otra parte cuando quedó viuda, hizo un monumento a su esposo. Todo ello nos lo encontramos reflejado en una inscripción en una tabla de mármol que se conserva en el Museo de Málaga, en la que se recoge su vida y milagros.

 

La moraleja de este relato la encuentro en que podía servir de ejemplo para tantos prebostes, tantos políticos y tantos especuladores, que se aprovechan de sus cargos y de privilegios para medrar. Y que, cuando practican esta forma de solidaridad, tipo Amancio Ortega, les criticamos considerándolos unos hipócritas que solo aparentan solidaridad.

 

Para mí, esta romana es todo un ejemplo de mujer y madre coraje en medio de una sociedad que apenas valoraba a la mujer y la consideraba como una maquina de tener hijos (varones por supuesto). Cada día me siento más orgulloso de mis ancestros.

 

Vengan de donde vengan.

Manuel Montes Cleries

Soy un apasionado del periodismo y de la comunicación en general. Al estar jubilado tengo todo el tiempo del mundo para ponerme a redactar mis experiencias y mis opiniones sobre un mundo del que me considero un espectador interesado. Me siento más cómodo entre las buenas noticias y en las que se refieren al mundo de los mayores que vivo en plenitud. Me gusta hacer hincapié en el campo de los valores, especialmente el de la familia como escuela de aprendizaje. Mi formación académica pasa por el Peritaje y el Profesorado Mercantil, Licenciatura en Comunicación Audiovisial y doctorado en Periodismo. Llevo muchos años en la radio y la televisión locales haciendo programas sobre la solidaridad. Si quieren saber algo más sobre mi persona lo pueden ver en mi página de face-book y en mi blog “Periodista a los sesenta”.

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