Tedros y Pedro, del “made from China” al “sold to China”, dos accidentes laborales. Por Antonio de la Torre

Tedros y Pedro

«El dúo, no precisamente dinámico, salvo para el mal, no nos defraudó, sino que protagonizó, juntos y por separado, el previsible show»

Ya adelantaba la semana pasada la infausta y sospechosa presencia en España del comunista Tedros Adhanom Ghebreyesus, un genuino “made from China –que no “in” porque procede de Etiopía–, que tenía toda la pinta de que venía a protagonizar un show vírico con su colega Pedro Sánchez Pérez-Castejón, descarado “sold to China” después de que tras su cuarto y nada transparente viaje al “Dragón asiático”, evidenciara su venta al mercado chino y mereciera por mi parte el “apellido” Sanchinping, uno más a su larga lista de calificativos descriptivos de su retorcida personalidad y comportamiento. Y el dúo, no precisamente dinámico, salvo para el mal, no nos defraudó, sino que protagonizó, juntos y por separado, el previsible show del que hay pistas evidentes para sospechar que no se debió al mero producto del azar caprichoso el que nos fondeara primero y atracara después el infectado crucero de lujo. Que se lo pregunten, si no, al psiquiatra del equipo de la ministra 3M, que se bajaba, a medio camino, del autobús que llevaba los pasajeros del barco al aeropuerto, con el traje EPI enrollado en la mano y sin mascarilla. 

Aunque ya supimos que todo se hizo «Por humanidad, por razones éticas, por razones morales», como nos dijo ese Grande de apellido pero muy pequeño en esas tres cualidades ministro del Interior, que se prestó al espectáculo fotográfico portuario con el citado etíope y dos de sus no menos inútiles colegas, García y Torres, pero no se dignó a asistir al funeral de dos guardias civiles asesinados, porque lo reclamaban, dijo, en la emergencia sanitaria de Canarias, y donde debería haber estado si a las tres carencias anteriores no sumara la de dignidad, que tampoco conoce. Así lo manifestó el secretario general de JUCIL, Ángel Lezcano: «El ministro del Interior debería de haber modificado su agenda personal y haber venido al funeral en Huelva de los dos compañeros caídos. Sentimos el respaldo social, pero en cambio sentimos un abandono institucional».

Ángel Lezcano

Mientras, él se había limitado a decir, con una sintaxis manifiestamente mejorable, por cierto, que “Ha sido un trágico accidente que lamentablemente no nos hubiera gustado. Las tragedias nos gustaría que no tendríamos que enfrentar, pero no se puede llegar a evitar todas las tragedias” –por ejemplo, las de que él y gente como él sigan siendo ministros, una auténtica tragedia para España–. Y fruto de tales carencias recibía un sonoro abucheo con música de viento en la jura de Bandera de nuevos agentes que la Guardia Civil celebró en la Academia de Baeza el pasado miércoles, cuando dijo que “Quiero reiterar aquí mis condolencias a las familias de los tres guardias civiles”. Y continuó tras la llamada al orden por megafonía: “Lo entiendo, porque yo también estoy dolido. Permitidme, estoy rabioso”, que le salió con un tono difícilmente creíble y obtuvo la correspondiente réplica: “La pitada no es ni más ni menos que el resultado del hartazgo que tenemos dentro del ámbito de la Guardia Civil, ante el abandono del Gobierno en muchísimos aspectos de nuestra vida. Y si el ministro se sentía dolido, pues podía haber venido a darle el pésame a las familias el día que se hizo la misa funeral y a los guardias civiles que estábamos allí rindiéndoles homenaje”

Marlaska en la Academia de Baeza

Como siempre, Moncloa actuó en función de su interés, del de Fray Perico, obviamente, si la crisis pinta mal se saca de la manga la cogobernanza para endosarle el marrón a la autonomía, pero como esto estaba orquestado por el tándem Pedro-Tedros, tomó las riendas, tres ministros mediante, para sacar partido mediático y vendernos, seis días después, que “somos el gobierno de las soluciones” y que España cumple con los suyos y con el resto del mundo” y responderse con eso a su pregunta tramposa de “¿Qué debe hacer la política…?” o contarnos en TikTok que está “A punto de empezar a leerlo y también lo recomiendo” un libro de ajedrez. Al final, el trasbordo de pasajeros se realizó bien gracias a los buenos servicios de nuestros técnicos de Sanidad Exterior y a la Guardia Civil, los políticos sólo estuvieron para la foto y alojados en hoteles de lujo. El crucero holandés errante Hondius puso rumbo al puerto de Rotterdam, en Países Bajos, con sus treinta y dos tripulantes a bordo. Todo ello con la satisfacción de la supuesta coordinadora de la gestión “salvadora de la humanidad”, la citada ministra 3M, Mujer, dico y Madre, que empieza su precampaña para las autonómicas madrileñas a las que pretende concurrir: Estoy en condiciones de afirmar y de asegurar que el Gobierno de España ha cumplido su objetivo con eficacia, con compromiso, con transparencia y con humanidad –cuatro circunstancias más que cuestionables, visto lo visto–. Y eso es un orgullo de país”.

El operativo del hantavirus en Tenerife para salvar a la humanidad

Tampoco faltó la puesta en escena del fiel telonero y ministro de Exteriores, José Manuel Albares: “Un aplauso a esa extraordinaria capacidad organizativa que estamos demostrando como país, un país solidario para una operación multinacional muy, muy compleja –si lo sabrá él–. El corazón y el cerebro de toda esta operación multilateral ha sido España”. Y así, de loa en loa y tiro porque me toca, el martes, la pareja chinesca comparecía para cerrar el operativo en una sesión de requiebros mutuos, llegando a decir que “El mundo entero recordará durante años el desembarco del Hondius. Es un orgullo ser español de una España que dice alto y claro que un mundo mejor es posible”.

Vamos, que después del éxito del de Alhucemas y Normandía o el fracasado de Bahía de Cochinos, el de Granadilla de Abona pasará a la historia de los desembarcos, “¡te queremos, Pedro!”. Así son ellos. Un desembarco que nos dejó la muerte por infarto de otro guardia civil, para completar una semana trágica para el Cuerpo, que sigue sin ser considerado profesión de riesgo después de votar en contra la Mesa del Congreso (PSOE y SUMAR) setenta y una veces la propuesta en ese sentido del PP. Pero lo que son las cosas, para una vez que en su euforia admitió preguntas no pactadas, cuando un malvado periodista le dijo “Me gustaría saber cómo ha asistido usted al desarrollo de ese juicio que juzga a uno de sus exministros”, lo cortó con un seco “Es el tiempo de la Justicia” –¿esa que su ministro 3 en 1, Gracita Bolaños, cuestiona? –, y puso fin a la rueda de prensa. Así es él. Y atrás quedan las contradicciones ministeriales y las quejas del gobierno y del Cabildo canarios: “No admitimos ni una falta de respeto más por parte del Gobierno de España”, por la falta de información y transparencia. Mientras, El Día de Tenerife publicaba el martes que Sanidad ocultó un positivo previo en la travesía del Hondius. A ver si Coalición Canaria reacciona en el Congreso, que es siempre la voz de Pedro, pese a gobernar las islas con el PP. Cosas de la política.   

AUGC reclama una investigación urgente sobre el fallecimiento de un compañero en Tenerife

Capítulo especial merece la campaña andaluza, en espera de la afluencia a las urnas este domingo con la única incógnita de que el candidato popular Juanma Moreno mantenga la mayoría absoluta que le dan las encuestas, que parece que se va a decidir en el recuento de los últimos votos de cuatro provincias. Una campaña que ha venido marcada por la colosal metedura de pata de la candidata socialista, María Jesús Montero, la “mujer más poderosa de la democracia”, que en uno de los debates electorales despachaba así las muertes de dos guardias civiles a manos del narcotráfico frente a las costas de Huelva: «Ante situaciones de este tipo, los accidentes laborales tienen que ser una prioridad, por supuesto. Hay trabajadores que fallecen por el simple hecho de ganarse la vida y, por tanto, todos tenemos que aliarnos contra esa lacra de los accidentes laborales». Dos veces lo repitió, aunque después quiso escurrir el bulto y justificarse con que se dejó llevar por lo que había dicho el candidato de Por Andalucía, Antonio Maillo: “Por supuesto, yo presenté mi respeto a la Guardia Civil y a la familia, acudí al funeral, suspendimos la campaña porque entendimos que los hechos eran tan graves que requerían ese luto y por tanto así lo hicimos… Yo me he vuelto a escuchar, porque digo que es raro que yo lo haya calificado de ninguna manera, porque no tengo ni opinión ni criterio, posiblemente, esta última frase sea la única verdad que haya dicho en esta campaña, si no en su vida.

La diva.

Y una campaña en la que, a falta de otra cosa, la susodicha se ha querido centrar en la Sanidad pública, en un ejercicio de desmemoria insólito: “Señor Moreno, habla de responsabilidades políticas y lleva usted en las listas a los dos consejeros de Salud que estaban cuando sucedió la crisis de los cribados. Ha sido la negligencia más grave del sistema sanitario”. Pero claro, el enemigo no es tonto y aprovechó el brindis de la que fuera, precisamente, y no con mucho éxito, consejera de Sanidad andaluza con Manuel Chaves y José Antonio Griñán (los presidentes de los ERE): “Usted prometió en 2010 el cribado de cáncer de colon. Desde el 2010 hasta el 2019, otras comunidades lo tenían, Andalucía no lo tenía. Durante esos 9 años, muchas personas fallecieron, entre ellas mi padre. A mí me habéis llamado asesino. ¿Qué podría yo llamarle a usted?”. Pero como la desfachatez sociata no tiene límites, todavía llegó más lejos en su huida hacia adelante: “Y le quiero recordar al señor Moreno Bonilla, que si tanto le preocupa el narcotráfico, haría bien en dar explicaciones de por qué la corrupción de su partido, permanentemente, está asociada al narcotráfico”, seguramente aludiendo a la manida y recurrente foto de hace más de 30 años de Núñez Feijó con Marcial Dorado, vinculado con el narcotráfico en su día y del que se desmarcó cuando se supo. Por cierto, que María Jesús Montero también fue abucheada, aunque como a su compañero, para que los abucheos hagan efecto, primero hay que tener vergüenza, de lo que parece que carece. Y prueba de que no la tiene es el nuevo intento telefónico de captar votos, como ya hiciera el PSOE aragonés: “Buenas, le llamo por su próxima cita médica. Informarle que el PP de Moreno Bonilla está privatizando y abandonando la sanidad pública”

Y la última ocurrencia desesperada del PSOE ha sido sacar en los mítines a viejas glorias como el citado Chaves o Magdalena Álvarez y Carmen Romero, todo un mensaje de futuro. O a José Luis Rodríguez Zapatero, que parece estar a punto de ser imputado, que ha sido el penúltimo telonero de la candidata y quiso echarle un capote: “Yo siento una cierta indignación, porque lo he vivido en carne propia, de manera injuuusta –se alargaba para darle énfasis–, y ahora estos días lo he vivido otra vez con María Jesús Montero. Lo peor que hay en democracia, lo que indica peoooor actitud, mala fe, es utilizar las tragedias, utilizar las tragedias –insistía– y el drama, cuando perdemos a servidores públicos que todos lo sentimos. Utilizar eso es horrible”.

Zapatero en campaña

Lo dice el que llegó al gobierno por el Atentado del 11-M, como lo decía también la portavoz del Gobierno Elma Saiz: “Lo que no va a hacer nunca el gobierno es instrumentalizar políticamente el dolor”, exactamente lo que hizo entonces el PSOE tras la manifestación del día 12 siguiente y el asalto a las sedes del PP durante la jornada de reflexión del sábado 13 de marzo de aquel nefasto 2004, en el que empezó a torcerse definitivamente la historia de España. Esperemos que Andalucía sea el principio del fin de esta larga deriva, para lo que convendría tener presente el aviso de Alberto Núñez Feijó: “Quedan tres días para recordar que nada está hecho y para llenar las urnas de confianza. Juanma ha ganado todos los debates. La candidata socialista realmente no ha hecho debates, ha sido una debacle, que es distinto. Hemos ganado la campaña, no hay duda. Y ahora hay que ganar las elecciones el domingo con contundencia”. Aunque la victoria del PP esté asegurada, será mejor no tener ninguna dependencia de un partido que sigue equivocándose de enemigo: “Moreno Bonilla ha decidido pasar del luto a Operación Triunfo en cuestión de segundos” ha sido la mayor ocurrencia de un inspirado Abascal en esta campaña, que parece preferir que se cumpla el sueño imposible de Marisú: “¡Qué poquito nos falta! unas horas, para volver a San Telmo y que yo vuelva como presidenta de la Junta de Andalucía, es a lo que vamos”, porque se vive muy bien en la oposición sin responsabilidad alguna. ¡Qué pena que tanta buena gente que vota a VOX no conozca bien al personaje que lo preside todavía! Aunque entiendo que la etapa de Mariano Rajoy tampoco ayudó a confiar demasiado en el PP, pero ¿qué nos queda con posibilidad de echar a Sanchinping?

Voy terminando con un breve recuerdo al decimoquinto aniversario del conocido como Movimiento 15-M , también llamado Movimiento de los indignados, que se cumplía el viernes, día de San Isidro. Se convocó entonces una manifestación en la madrileña Puerta del Sol para protestar por la situación económica y política que se vivía en España en 2011, cuando la etapa del antes citado José Luis Rodríguez Zapatero tocaba a su fin después de siete años largos de desastroso gobierno. Se convirtió en una concentración que se alargó durante semanas y meses y nos llevó a la desencantadora y desperdiciada mayoría absoluta del PP. Aquella concentración popularizó lemas como “Lo llaman democracia y no lo es”, que, quince años después demuestra que no estaba del todo errado, así como “No nos representan”, de lo que cada día hace más gala el parlamento de la Carrera de San Jerónimo. De aquel movimiento nació años después, en 2014, el desaparecido Ciudadanos y el residual Podemos, así como el primer intento de VOX, que fracasó entonces y renacería de sus cenizas cuatro años después, precisamente tras la llegada en 2018 del continuador de Rodríguez Zapatero, que ya es “casualidad”, pero eso no toca ahora.

Y termino con una brevísima referencia a algo que sorprendió al mundo deportivo y extradeportivo, la comparecencia del presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, que pareció más un desahogo personal carente de guion que otra cosa, en el que arremetió contra esa parte de la prensa que siguiendo la moda de acabar con lo bueno ha hecho carnaza del club de fútbol más importante del mundo, aunque puede que esa forma errática de expresarse formara parte de su estrategia. No me puedo extender ahora, pero sí diré que, aunque no me gustó la forma, sí compartí el fondo de todo lo que dijo y remito al buen artículo del Profesor Julián Pavón  y al que al final comparte, para poner en contexto la citada comparecencia y los dos anuncios que hizo. Primero, que iba a convocar unas elecciones a las que se va a presentar con su actual junta, lo que hizo el pasado jueves, 14 de mayo. Segundo, que va a llevar a la UEFA en los próximos días un dossier de 500 páginas sobre el conocido como Caso Negreira, a lo que lo único que se puede objetar desde mi punto de vista es que no lo haya hecho antes, por tratarse del mayor caso de corrupción del fútbol español y me atrevería a decir que europeo. Y, como decía un conocido comunicador de las mañanas radiofónicas, si se produce el esperado batacazo electoral en Andalucía, sólo queda decirle al inamovible Pinóchez de la Moncloa: “hazte un Florentino, Pedro”.

 

 

Antonio de la Torre

Aficionado a la política, decepcionado con mi corta experiencia en ese mundo, y preocupado con la situación de "España, S. A.". Modesto tertuliano y articulista de opinión. Comparto inquietudes y propuestas, tratando de ayudar a crear opinión para mejorar el pervertido sistema político que nos ningunea.

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