
«Se ha planteado un conflicto importante a consecuencia de la desaparición de un refugio callejero de gatos»
En medio de la vorágine de noticias que nos inunda a diario, nos encontramos con la demanda presentada por la “Asociación Gatos de Málaga” contra los constructores del nuevo hospital Virgen de la Esperanza, que se convertirá en el tercer macro hospital malacitano.
Según recoge la noticia, la asociación de defensa de los felinos, considera que se está construyendo el aparcamiento de dicho hospital sobre los terrenos ocupados por la colonia gatuna y que, por consiguiente, los ha dejado aun más en la calle.
Ha tenido que intervenir el Seprona de la Guardia Civil, que supongo pedirá la documentación que recoja el título de propiedad del terreno y la cédula de habitabilidad del lugar invadido. Hemos podido constatar que la colonia felina del aparcamiento del Hospital Civil de Málaga está registrada y controlada por el Área de Medio Ambiente y el programa CER (Captura, Esterilización y Retorno). O sea, que tienen papeles.
Así que otro problema de vivienda para nuestro Ayuntamiento. En este caso no existen realquilados ni locales comerciales convertidos en vivienda. Se trata de un derecho a vivir en una zona. Este se une a los problemas de vivienda que me preocupan más. Cada día nos encontramos con una serie de familias que se encuentran en la calle o a punto de ser desahuciadas.
No estoy hablando de oídas. Hace un par de semanas tuve que tirar de todos mis recursos para poder encontrar un lugar donde recogerse a una madre soltera y su bebé que se veían en la calle. Gracias a Dios (nunca mejor dicho) conseguimos encontrarle un lugar decente. Así son las cosas.
Espero que los gatos “desahuciados” encuentren acomodo. Asimismo espero que la sociedad actúe con la misma diligencia ante los problemas de vivienda de muchas familias.
Otrosí, también hay una demanda por la tala de algún árbol para la construcción del hospital. Queremos hospital nuevo, metro hasta la puerta, aparcamiento, vivienda para los gatos, espacio forestal, Etc. Mi abuela decía que “sopa y teta” no puede ser. A algo tenemos que renunciar.
