
«Hay un grupo de “intelectuales” hispanoamericanos que no cesan de proclamar a voz en grito las “verdades” de la leyenda negra»
Desde el siglo XVI hasta nuestros días los historiadores foráneos, y algunos españoles, se han cebado en publicar los avatares de la presencia de España en Sudamérica considerándolos una especie de asalto, tortura y saqueo. Sin tener en cuenta el esfuerzo culturizador y evangelizador realizado por gran parte de los hispanos que vivieron aquella experiencia.
Se habla del expolio de oro y plata, de la captura de esclavos y del exterminio de una raza. No se comenta el establecimiento de escuelas y, posteriormente universidades, de la aportación de un idioma y de la transmisión de costumbres y una cultura que han enraizado en el continente americano.
Gracias a Dios, desde España, hoy en día se sigue dedicando parte de nuestros esfuerzos a la cooperación en aquellos lugares que más lo necesitan. Desde hace muchos años la Diócesis de Málaga mantiene una parroquia en Caicara del Orinoco en la Venezuela profunda. Por allí han pasado muchos curas malagueños que han dejado lo mejor de su vida en la ayuda a los habitantes de aquella región.
Mi buena noticia de hoy me la proporciona una delegación de la Universidad de Málaga que se embarca en la tarea de organizar la enseñanza en zonas depauperadas de Perú. Un grupo de profesores y alumnos de la facultad de Ciencias de la Educación de la UMA, se desplazan en estos días a ese país. Durante más de dos meses impartirán métodos de enseñanza a diversos colectivos peruanos. (Tengo el orgullo de que entre ellos se encuentra mi nieta María, veinte años y un curriculum extraordinario).
Ellos no volverán cargados de oro ni plata. Ni siquiera traerán un poncho de alpaca. Vendrán con la satisfacción de haber podido ayudar a quien más lo necesita. He visto un slogan que dice que “Perú es el país de los tesoros”. A partir de ahora va a ser mucho más rico.
Que se fastidien los de la leyenda negra. Estos hechos demuestran que no todo es verdad.
