
«No se que pasará esta noche en el partido. Gane quién gane, la vida mañana… seguirá siendo igual»
Queramos o no el fútbol sigue siendo el espectáculo que produce más impacto en las masas. A veces ha llegado a provocar enfrentamientos armados entre países. El caso es que hoy se celebra el partido más importante de los cuatro últimos años. Esta noche se enfrenta la escuadra española, (ojo, la futbolística), con la argentina.
Aun recuerdo el griterío de aquella noche de julio del 2010. Yo, como siempre, no veía el partido. Me pueden los nervios. Pero escuchaba la celebración, a la que me uní inmediatamente. Aquella noche fue muy feliz para todos los españoles. Sin distinción de ideas o de status social. La gente se abrazaba por las calles y la celebración duró una semana.
La buena noticia es que hoy se puede repetir la escena. Gane o pierda, el equipo español ha realizado una gran gesta. Con un entrenador sencillo y cercano, al que venero, y un equipo cuajado de futbolistas sencillos pero extraordinarios, adornado por alguna estrella rutilante que apenas destaca entre ellos.
Creo que el equipo español representa lo que es la sociedad española, sencilla, constante y trabajadora, poco valorada por el resto de los países y con un aprovechamiento máximo de las capacidades con las que contamos.
Espero que la “rua” de mañana o pasado sea la más grandiosa que jamás se haya visto. Ganemos o perdamos. El trabajo ya está hecho. Y bien hecho. Enhorabuena a ellos y a nosotros mismos. A partir del martes… la vida seguirá siendo igual.
