
«Los miembros de mi generación crecimos sin posibilidad de defender nuestras ideas»
Ni siquiera nos lo planteábamos. Quizás era por la pertenencia a unas familias de clase media, en las que los progenitores venían muy quemados de la guerra incivil. Éramos adoctrinados a lo largo de nuestros estudios por las “tres marías”: Formación del espíritu nacional, educación física y religión. No nos planteábamos siquiera la alternativa ideológica. Nuestra meta era terminar los estudios que pudiéramos, colocarnos y crear una familia (como es natural, casándonos).
Los jóvenes no hablábamos de política. Pensábamos que cuando escuchábamos en un susurro hablar del PSOE, se referían al “SOE” servicio obligatorio de enfermedad. Estábamos convencidos que los comunistas eran demonios con cuernos y rabo y creíamos que “comisiones” era sinónimo de porcentaje.
La buena noticia de hoy me la transmite la pluralidad de opiniones que permite enriquecer nuestro pensamiento. Cuando dialogas con los jóvenes, descubres que han recibido una información plural y han tomado sus propias opciones. Casi ninguna coincide con la mía. Lo que me parece muy bien.
Ayer disfruté de una sobremesa en la que había personas de todas las edades. Se derramó un amplio abanico ideológico y una visión muy diferente del presente y el futuro. Lógicamente las ideas estaban sustentadas en la experiencia vivida y la por descubrir. Quizás los jóvenes eran un tanto más radicales, lo cual no deja de ser normal.
Lo que más me agradó fue que la gran mayoría de los contertulios no se encontraba excesivamente influenciada por la propaganda política tan exacerbada que sufrimos a diario a través de los medios. Unos partidos más que otros. No me sorprende la aparición de una nueva cadena de televisión nacional (la 7) que proclama sin ningún tipo de pudor que nace para servir únicamente a un partido determinado. Con su pan se lo coman.
Termino proclamando mi satisfacción por la posibilidad de mantener ideas y poder manifestarlas y seguir pensando que el tema de Ceuta va a traer cola. Aunque el gobierno piensa que “progresa adecuadamente”.

