
«Recordaremos que la semana pasada, nuestro presimiente se disponía a comenzar sus vacaciones pese a la que estaba cayendo en Ceuta»
Recordaremos que la semana pasada, cuando nuestro sacrificado e irresponsable presimiente se disponía a comenzar sus vacaciones, las más largas y continuadas de sus ocho años de okupa de La Mareta –además de Moncloa, Marismillas y Quintos de Mora, entre otras propiedades de Patrimonio Nacional, que cree suyas– tal vez porque piense que pueden ser las últimas a costa del contribuyente, si no consigue alterar lo suficiente el censo para garantizar su perpetuidad presidencial, nos daba su consejo musical, pese a la que estaba cayendo en Ceuta, invadida por 80.000 marroquíes y subsahariamos –parece que esta es la cifra final de invasores–. En un vídeo de TikTok nos dejaba este indignante mensaje: “Este verano os he preparado una playlist, con alguna de las canciones que más estoy escuchando de este año. Es bastante ecléctica, así que os destaco tres que seguro que os dan una idea de por dónde voy. La primera es la canción de Quevedo, El Baifo. La segunda es Spring Summer twenty six, de Charly XCX y, finalmente, Tantas cosas de, de Melanie. Bueno, en fin, espero que os guste y que os acompañe durante estas vacaciones. Feliz verano”.
Dudo muchísimo que nuestro amigo PinócHEZ supiera el significado del término que utilizaba para definir la insufrible lista musical, pero no tengo ninguna duda de que alguno de esos setecientos o más asesores que pastorean en La Moncloa debió decirle «no digas diversa, que es muy vulgar, di ecléctica», y allá que lo soltó para que su rebaño electoral exclamara: ¡qué nivel tiene nuestro amado Lidl!, sin molestarse por supuesto en consultar el D.R.A.E., que también me atrevería a asegurar que les da repelús a muchos de sus próximos, a juzgar por sus usos lingüísticos. Y si tenemos en cuenta que el diccionario contempla como sinónimos de eclecticismo, moderación, conciliación o equidistancia, vemos lo lejos que nuestro personaje del muro está de cualquiera de ellos.

Pero como nuestro mentiroso compulsivo es así, no tuvo reparos en recomendarnos días después algunas lecturas, no sé si para leerlas con la música de fondo de su playlist. Y así, con su natural desenfado y su irresponsabilidad manifiesta ante a la situación crítica de incendios e inmigrantes irregulares que asolan España, se permitió esta nueva licencia: “Si este verano os apetece, entre otras cosas, leer un buen libro, os voy a recomendar una novela, un ensayo y un cómic, que yo creo que merecen la pena. De novela, esta obra maravillosa que se llama Comerás flores, de Lucía Solla. De cómic, os recomendaría también a Laura Pérez y su cómic Nocturnos y, finalmente, de ensayo, a Mark Leonard, un libro que acabo de terminar de leer, que se llama The age of unpeace, algo así como ‘la época de la no paz’. Espero que os gusten estas recomendaciones”. Con lo que no contaba es con que el traductor de este último libro, David Cerdá, le pudiera replicar en las redes sociales: «En el capítulo de hoy de miento más que hablo: recomienda libros que no ha leído, entre ellos el tercero, presumiendo de haberlo leído en el original en inglés, cuando existe traducción al español (y su nivel de inglés el que es). Y lo sé porque lo traduje yo». Creo que Cerdá tiene razón.
Del ecléctico pasamos al “eclíptico”, permítaseme el palabro para aplicarlo a nuestro ministro del Interior, Fernando Grande –menuda hipérbole de apellido– Marlasca, que ha demostrado su afición por el eclipse. Recordemos que la semana anterior, tanto él como su colega Elma Saiz, ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones –esto sí que parece una cartera “ecléctica”–, no asistieron a la sesión extraordinaria convocada por la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior del Parlamento Europeo para analizar la gravísima crisis migratoria y de seguridad de Ceuta, por “problemas de agenda”. Una sesión a la que, junto al comisario europeo de Interior y Migración, Magnus Brunner, y numerosos eurodiputados de diferentes estados miembro, sí asistió el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, que junto al PP ceutí considera “especialmente grave” que el Gobierno no haya participado en la comparecencia, a la que podía accederse por vía telemática, porque “No existe ninguna excusa que justifique este nuevo desplante institucional y el gobierno sigue sin dar la cara ni en España ni en Europa”.

Al parecer, los problemas de agenda del ministro eran su gran ocupación para coordinar la organización de la visualización del eclipse en el Observatorio de Yebes (Guadalajara), cerrado al efecto, al que se dijo que iba a acudir desde La Mareta Fray Perico, tirando de Falcon, helicóptero y comitiva de seguridad. Asistencia que fue rotundamente desmentida por Moncloa, que ya sabemos la credibilidad que tiene. La duda que me queda es si alguno de sus asesores le dijo que no era conveniente ese despilfarro con la que estaba cayendo, para ver un eclipse, o que prefirió aprovechar el desmentido y quedarse en su veraneo de lujo gratis total con toda la familia. Los que sí asistieron, con un cuantioso gasto, aunque menor , fueron cuatro de sus ministros, con el citado organizador entre ellos, que nos dejaron una foto para el oprobio, demostrativa de la gran preocupación del ejecutivo por la invasión de Ceuta y por los incendios que devastaban grandes superficies, con centenares de familias afectadas y evacuadas.
Por cierto que el ministro que nos decía que “Marruecos no es ninguna amenaza ni para Ceuta ni para el resto de España. Es un socio absolutamente fiable”, ha sido respondido por el analista y activista de origen saharaui Taleb Alisalem: “Acabo de ver estas declaraciones y me parece brutal el nivel al que hemos llegado. El ministro Marlaska dice que Marruecos no es una amenaza, cuando son ya una decena los guardias civiles asesinados por narcolanchas marroquíes en el Estrecho de Gibraltar. Marruecos no es una amenaza, pero delimitó sus aguas en el año 2018 incluyendo aguas territoriales Canarias. Marruecos no es una amenaza, pero intentó invadir militarmente el islote de Perejil, un islote español; tuvo que echarle de ahí la Armada española. Marruecos no es una amenaza, pero espió a medio Gobierno, incluido Marlasca, con el Programa Pegasus. Marruecos, por supuesto, no es ninguna amenaza, según dice el ministro, pero en el año 2021 te ha enviado a 10.000 inmigrantes como forma de presionarte. Marruecos no es una amenaza, pero te obligó a apoyar su ocupación ilegal al Sahara Occidental. Dice el ministro que Marruecos no es una amenaza, pero te acaba de mandar 60.000 personas –80.000 según el propio gobierno–. Creo que, llegados a este punto, quizás la amenaza no sea Marruecos, sino que la verdadera amenaza es este gobierno”.

Y volviendo a Ceuta, esta semana ha habido peregrinar de algunos ministros, que han podido comprobar lo que el noble pueblo ceutí quiere a su críptico gobierno y a ellos. El primero en desfilar por allí el martes fue el miniministro –no me refiero a su tamaño, que también– de Exteriores José Manuel Albares, presumiendo de entendimiento con Rabat. El miércoles lo hacía la ministra de Defensa, Margarita Robles, que al menos sí dio la cara, como no fue capaz de hacer su jefe en su breve visita blindada ni su colega de Interior en las suyas, y tuvo que aguantar el chaparrón al mezclarse con la población indignada. Mientras una ciudadana le decía “Yo a usted la tenía en estima”, en pasado, otra fue mucho más rotunda: “Eres una sinvergüenza, tú y tu presidente –no sé si le daría el recado–. Han venido ministros, vienen con su coche, están aquí media hora y se vuelven a Madrid y les da igual todo”. Pero dejó dos mensajes que sonaron bien, aun que no sé si pueden ser muy creíbles en su boca: “Tiene que quedar muy claro que lo que pasó el día 30 no puede volver a ocurrir y tiene que quedar muy claro que Ceuta y Melilla son, españolas no, españolísimas, lo siguiente y precisamente por eso ni a Ceuta ni a Melilla se las toca” y que “El Ejército va a estar el tiempo que haga falta, porque estoy de acuerdo con ustedes, esto no puede volver a ocurrir”. Pero el movimiento se demuestra andando y sigo sin entender cómo esta ministra, magistrada del Tribunal Supremo, puede llevar ocho años al servicio de un traidor como el doctor Plagio.
También estuvo en Ceuta el citado Marlasca, que no se atrevió a acercarse a la gente y que recibió muestras de cariño parecidas a las que colecciona su jefe por donde pasa, con recuerdos especiales a su “santa” madre. Claro que no podía recibir otra cosa el que hace pocos días decía que “Marruecos es un socio fiable y cooperador” o que “Hay muchas cosas, vuelvo a decir, que ocurren y no necesariamente tiene que haber una responsabilidad…”. Otra breve visita, sin salir del Palacio de la Asamblea, fue la del presunto ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, al que Juan Jesús Vivas le dejó muy claro que en Ceuta “de normalidad, nada de nada” y ha pedido un mando único para gestionar esta crisis. Vivas continúa estando a la altura de los acontecimientos y manifestando su sensación de “Impotencia, ya que no hemos tenido ayuda por parte de quien debía y tenía la obligación de darla y podía darla, no ha estado a la altura de lo que exigía la dimensión, la proporción, de lo que aquí ha ocurrido y sigue ocurriendo”. También sigue manteniendo que continúan en Ceuta entre 7.000 y 11.000 invasores y entre ellos 1.898 menores permanecen bajo la tutela de Ceuta y pide al gobierno un centro de internamiento para migrantes y acelerar su expulsión.

La última en desfilar por la ciudad autónoma ha sido la ministra de Sanidad, Mónica García, la ministra 3M, Mujer, Médico y Madre, MuMeMa para abreviar, que tampoco ha salido bien parada entre sus colegas y por parte de la indignada ciudadanía: “¡Sinvergüenza, basura, hija de p***, y presidente de vacaciones! Estás abandonando al pueblo”.
Los ceutíes saben ya que tienen un gobierno con presidente y ministros que han llegado tarde o no han estado y que se han contradicho, ellos mismos o con compañeros de gabinete. Y saben también que Marruecos tiene tres millones de ninis, con un paro juvenil del 30% y una economía creciente pero todavía muy desigual, que les hace querer venir a Europa. Y también Rabat sabe que Sánchez no reacciona como debería y que Bruselas ha gestionado esta crisis de forma lamentable, porque ni la vieron venir ni la supieron parar ni la están sabiendo resolver, como seguramente tampoco serán capaces de evitar que vuelva a suceder. No hay más que ver las declaraciones a un medio de su país del ministro de Justicia de Marruecos Abdellatif Ouahbi, que después de decir que «Este asunto sigue sobre la mesa. Hay una política para tratar este tema con paciencia, a largo plazo. También tenemos una política respecto a Ceuta y Melilla, donde hay presencia de marroquíes y de españoles. Nosotros seguimos aferrados a nuestras tierras», reclamó el retorno de todos los menores a su territorio, no solo los de Ceuta, sino también los de la península, y ha anunciado que Rabat estudia suspender el acuerdo bilateral de extradición por las dificultades para obtener la entrega de personas reclamadas por la justicia marroquí. Y de nuevo ha sido Juan Jesús Vivas el que le ha dado cumplida respuesta: «No hay miedo, ninguno, entre otras cosas porque las declaraciones del ministro no son nuevas. ¿Hay alguien aquí que no haya oído a Marruecos decir insistentemente que vivimos en dos ciudades ocupadas?”.

El que no ha estado en Ceuta todavía ha sido el incontinente verbal Óscar Puente, que no ha querido ser menos que su jefe y ha criticado a Felipe VI por primera desde el gobierno. En el viaje del rey a Colombia para asistir a la toma de posesión del nuevo presidente, estaba el periodista Javier Negre, al que algunos consideran referente de la extrema derecha. Al parecer, Negre se acercó al rey y se hizo una foto con él, lo que motivó que alguien denominado República publicara en la red X un post con el vídeo del momento, que al siempre dispuesto ministro le inspiró este comentario: “Esta situación me parece una absoluta ignominia”. El mismo Puente que justificaba la foto de Pedro Sánchez con Aldama: “¿Le habéis pedido alguna vez alguna foto a un famoso? ¿prueba algo más que vuestro deseo de tener una imagen con esa persona?”. Pues eso, todo es relativo.
Mientras tanto, el Ejército y la Guardia Civil han cancelado todos los permisos de sus efectivos desplegados en Ceuta a partir del 13 de agosto, en previsión del anuncio de una posible nueva invasión que se había programado para el 15 de agosto y que esta vez han impedido las fuerzas de seguridad del país vecino.
Donde no estuvo el ministro Marlasca fue en la comisión de investigación del Senado sobre la crisis migratoria, lo que ha llevado al Partido Popular, que la había pedido, a citarlo de nuevo para el día 20 de agosto, y a decir que tomará las decisiones legales y políticas que procedan. Así se ha manifestado al respecto el senador popular Fernando Martínez Maíllo: «Un ministro no puede elegir a la carta a qué cámara acude, no es su derecho. Su obligación es venir, y si no puede venir, pues tiene que dar una razón de peso y fijar una nueva fecha. En este caso, no contestó ni determinó causa alguna y sigue sin hacerlo. Sinceramente, creo que es injustificable, es una falta de respeto al Senado y está incumpliendo sobre todo una obligación constitucional y una obligación legal». Y, pese a que el PP mantiene su agenda de comparecencias, me temo que va a tener que hacer otro tanto con las previsibles ausencias del ministro de Exteriores, citado para este lunes, día 17, y con la de Defensa prevista para el martes 18 de agosto que ha anunciado su incomparecencia plegándose a los deseos de Moncloa.
