Conversaciones en el andamio. Hacer Patria. Por Francisco Gómez Valencia

Hacer Patria.

«Hacer patria se resignifica como una defensa activa de las instituciones, la legalidad y los valores constitucionales frente a la degradación del Estado»

La expresión «hacer patria» dentro del argot de las bandas latinas en España (como los Trinitarios o los Dominican Don’t Play) es un código lingüístico que camufla actos delictivos, demostraciones de lealtad extrema y control violento del territorio bajo una narrativa de orgullo e identidad nacional.

A diferencia del significado común del diccionario (trabajar por el bien de un país), las pandillas juveniles han desvirtuado el concepto para justificar sus acciones de la siguiente manera: 

  1. El origen del concepto en la banda de los Trinitarios.

Su nombre y su lema principal provienen directamente de la sociedad secreta «La Trinitaria» (que fundó Juan Pablo Duarte para lograr la independencia de la República Dominicana). 

Al gritar consignas como «Amor de patria, hermano» o usar la frase «hacer patria», apelan a un falso sentido del deber histórico y patriótico para manipular a menores vulnerables. 

  1. ¿Qué significa realmente «hacer patria» en la calle?

En el día a día del pandillero, la orden o acción de «hacer patria» implica tres conductas delictivas principales:

Defender o expandir el territorio («marcar zona»): Significa salir a patrullar los parques, plazas, canchas o bocas de metro asignadas al «bloque» o «coro» (como llaman a sus secciones locales). Hacer patria consiste en echar a golpes o machetazos a cualquier miembro de una banda rival o a jóvenes ajenos que invadan su territorio. 

Cometer ritos de iniciación y agresiones: Para los nuevos reclutas («probatorios«), «hacer patria» significa demostrar el valor. Esto se traduce en perpetrar un delito o asestar un machetazo a un rival, además de financiar la estructura criminal cumpliendo con las actividades económicas de la banda, tales como el robo, los hurtos, el menudeo de drogas o la recaudación forzosa de cuotas para sufragar armas y abogados. 

  1. La manipulación identitaria.

Los líderes de estas bandas utilizan un lenguaje de carácter épico y cuasi-militar. Utilizan términos como «patria», «hermandad» o «familia» para disfrazar lo que nuestras queridas Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado clasifican penalmente como organización criminal. De esta forma, consiguen que adolescentes —muchos de ellos nacidos ya en España o de diversas nacionalidades (incluidos menores españoles o marroquíes)— sientan que están luchando por una causa noble y «honorable» en lugar de estar cometiendo simples crímenes de sangre y dinero.

Un niño ceutí que como todos no ha podido salir de su casa en el mes de agosto.

Pues bien, al margen de las obvias similitudes con el PSOE, en el contexto del debate político español la expresión «hacer patria» es utilizada por sectores de la sociedad civil y partidos como el Partido Popular y VOX, para apelar a la movilización civil y política de los ciudadanos frente a las decisiones del Gobierno. Desde esta perspectiva, el término se resignifica como una defensa activa de las instituciones, la legalidad y los valores constitucionales frente a lo que consideran una degradación del Estado.

Los principales ejes de controversia en los que se fundamenta esta postura incluyen:

  1. Defensa de la unidad nacional y la igualdad.

La crítica: La oposición denuncia que los pactos del Ejecutivo con partidos nacionalistas e independentistas —especialmente la concesión de amnistías o acuerdos de financiación singular— rompen el principio de igualdad entre los españoles y debilitan la soberanía nacional.

El concepto de «hacer patria«: Desde esta óptica, consiste en manifestar el rechazo a estas medidas en la calle, defender el marco constitucional de 1978 y reivindicar una España cohesionada donde todos los territorios tengan los mismos derechos y obligaciones.

  1. Regeneración institucional y separación de poderes.

La crítica: Se acusa al Gobierno de colonizar las instituciones del Estado, tales como el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), la Fiscalía General, el Tribunal Constitucional o el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), comprometiendo su neutralidad.

El concepto de «hacer patria«: Implica el respaldo y la defensa de la independencia judicial, la libertad de prensa y el respeto a los contrapesos democráticos que garantizan que ningún poder actúe sin fiscalización.

  1. Seguridad ciudadana y soberanía de fronteras.

La crítica: VOX y sectores del PP vinculan ciertas políticas del Gobierno con una supuesta pérdida de soberanía en la gestión migratoria y con el deterioro de la seguridad en los barrios y desde hace un mes ciudades enteras como Ceuta, señalando la proliferación de bandas criminales y la ocupación ilegal de viviendas y espacios públicos.

El concepto de «hacer patria«: Se traduce en la exigencia del control estricto de las fronteras, el apoyo explícito a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (Policía Nacional, Guardia Civil y policías locales) contra los que irá el gobierno previsiblemente para tapar su corrupción y la petición de penas más severas para los delincuentes reincidentes.

  1. Protección de la economía, el empleo y las familias.

La crítica: Se censura la presión fiscal y el endeudamiento público, argumentando que asfixian a las clases medias, a los autónomos y al tejido empresarial, reduciendo el poder adquisitivo familiar.

El concepto de «hacer patria«: Desde el punto de vista económico, se asocia con el consumo de productos nacionales, el apoyo al comercio local y la defensa de un modelo que fomente el empleo y la natalidad para asegurar el futuro demográfico y económico del país.

Así que efectivamente ayer los españoles de bien hicimos PATRIA los demás, no. 

Feliz día de San Gregorio.

Españazuela a 3 de septiembre de 2026.

Francisco G. Valencia

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid en 1994 por lo tanto, Politólogo de profesión. Colaboro como Analista Político en medios radiofónicos y como Articulista de Opinión Política en diversos medios de prensa digital. De ideología caótica aunque siempre inclinado a la diestra con tintes de católico cultural poco comprometido, siento especialmente como España se descompone ante mis ojos sin poder hacer nada y me rebelo ante mí mismo y me arranco a escribir y a hablar donde puedo y me dejan tratando de explicar de una forma fácil y pragmática porque suceden las cosas y como deberíamos cambiar, para frenar el desastre según lo aprendido históricamente gracias a la Ciencia Política... Aspirante a disidente profesional, incluso displicente y apático a veces ante la perfección demostrada por los demás. Ausente de empatía con la mala educación y la incultura mediática premeditada como forma de ejercer el poder, ante la cual práctico la pedagogía inductiva, en vez de el convencimiento deductivo para llegar al meollo del asunto, que es simple y llanamente hacer que no nos demos cuenta de nuestra absoluta idiotez, mientras que la aceptamos con resignación.

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