
«Ni una rémora. Es tan solo un estado más del ser humano»
Hace unos años se puso de moda hablar del “edadismo”, como si se tratara de una plaga imperante en la humanidad. Es posible que la llegada de la nueva vida dependiente de la cibernética, nos cogiera un poco fuera de juego.
Inmediatamente se nos consideró como un recuerdo del pasado y un objeto del paternalismo, cuando no, del ostracismo silencioso. El mayor, era un trasto inservible para el trabajo y su bagaje de conocimientos era considerado como obsoleto.
Gracias a Dios las circunstancias han ido evolucionando favorablemente. Lo que nos falta a los mayores de conocimientos “modernos”, lo suplimos con una experiencia cimentada por los años. Últimamente he podido observar el trato favorable que se nos da en las instituciones y centros oficiales, en los bancos o en las circunstancias especiales. A mi personalmente, me trata todo el mundo con naturalidad, los jóvenes universitarios de mi entorno me han aceptado como uno más. Me siento un privilegiado por poder convivir con diversas generaciones sin ningún tipo de problemas.
Los políticos españoles aun no se han dado cuenta de la fuerza que tiene un 21% de la población que contamos más de 65 años. Lo que significa el 25% del censo electoral. Una fuerza capaz de poner o quitar gobiernos. Sin ir mas lejos, en Málaga está surgiendo un movimiento ciudadano de mayores, convertible en un partido político, que creo puede tener una inquietante importancia para el resto de los ya existentes.
Estimo que se ha desterrado el edadismo-paternalismo en España. Creo que nos hemos ganado la consideración de las gentes. En especial de aquellos que podemos considerar como de “mediana edad”, que comienzan a valorar de una forma más favorable lo que hemos hecho, lo que hemos vivido y lo que nos queda por vivir.
