El segmento: La utilización de los mayores. Por Manuel Montes Cleries

La utilización de los mayores

De lo que pasa en el mundo “de veras no entiendo ná”…

Como miembro del “segmento de plata”, al que pertenezco desde hace muchos años, hoy me siento incapaz de transmitir el sentimiento que me produce la catarata de noticias, a cuál más inquietante, que nos llegan día a día.

 

Lo que pasó hace un año, meses o semanas, una noticia que en su día parecía un aviso del Apocalipsis, hoy por hoy lo hemos olvidado totalmente. “Cada día nos trae su afán”, mejor dicho, a cada hora nos llega una información o un descubrimiento inquietante, cuando no alarmante.

 

En estos últimos días se están acordando de los “pobrecitos mayores”. Abandonados en asilos y residencias, solos en sus domicilios, sin más ayuda que algunos vecinos solidarios, sin acceso a muchos datos por causa de la cibernética, abandonados en la gasolinera, con el descubrimiento de su óbito por el olor que desprende su domicilio, ahora toca ancianos.

 

Ahora toca utilizar a los mayores. Todo el mundo se acuerda de ellos. La desafortunada vida de Mari Carmen, un ejemplo patente de la existencia de muchos ancianos, que vivimos la posguerra, la oprobiosa dictadura, el paso a la democracia y la degeneración de la misma, que seguimos subsistiendo en un mundo hostil.

 

Hoy nos encontramos en una sociedad que nos esgrime cuando le interesa y que hace un ejercicio de hipocresía elevando a “los altares aconfesionales” a una pobre mujer que vivió sola muchos años, una vida que sacaron a la luz públicamente como víctima de “los buitres”. La mayoría de los cuales somos aquellos que hemos quemado muchos años de nuestra vida en ahorrar para tener un pequeño colchón económico en forma de vivienda. (Escribo desde un domicilio que habito en alquiler, ya no tengo casa propia).

 

Dentro de unos días, cuando vivamos una huelga general que se imponía desde hace años por una infinidad de motivos y que ahora consideramos imprescindible, y asistamos a otra sarta de promesas que jamás se van a cumplir, elegiremos un nuevo parlamento que seguirá dividiéndonos y animándonos a enfrentarnos en medio de un maniqueísmo patente.

 

Empiezo a dudar si dejamos un mundo mejor a nuestros descendientes. Movidito va a ser. Seguro. Por cierto. Málaga se ha convertido en una especie de Chicago en los años veinte. “Con faldas y a lo loco”, llena de enfrentamientos y disparos. Esto es lo que hay. “De veras no entiendo ná”

Manuel Montes Cleries

Soy un apasionado del periodismo y de la comunicación en general. Al estar jubilado tengo todo el tiempo del mundo para ponerme a redactar mis experiencias y mis opiniones sobre un mundo del que me considero un espectador interesado. Me siento más cómodo entre las buenas noticias y en las que se refieren al mundo de los mayores que vivo en plenitud. Me gusta hacer hincapié en el campo de los valores, especialmente el de la familia como escuela de aprendizaje. Mi formación académica pasa por el Peritaje y el Profesorado Mercantil, Licenciatura en Comunicación Audiovisial y doctorado en Periodismo. Llevo muchos años en la radio y la televisión locales haciendo programas sobre la solidaridad. Si quieren saber algo más sobre mi persona lo pueden ver en mi página de face-book y en mi blog “Periodista a los sesenta”.

Artículos recomendados

Deja un comentario