Conversaciones en el andamio. DEP, ergo leña al mono. Por Francisco Gómez Valencia

DEP, ergo leña al mono.

«El Gobierno de España jamás tiene la culpa de lo que sucede en España. Por eso los españoles los vamos a echar y ojalá acaben en la cárcel»

El 13 de noviembre de 2017 Sánchez decía: “15 años del Prestige, una tragedia que llenó de rabia y conmoción a todo un país. Ni entonces nos merecíamos aquel Gobierno ni hoy nos merecemos al actual. #NuncaMais”.

El 26 de mayo de 2018 Sánchez decía: “Hoy se cumplen 15 años de la tragedia del Yak-42. No, no son cosas del pasado. Es imposible olvidar la incapacidad del PP para reconocer una cadena de negligencias o la indiferencia del Ministro ante el dolor de los familiares.”

Hoy es un gran día para recordar que media España se movilizó contra Rajoy porque sacrificaron de manera preventiva a un puto perro porque su dueña tuvo Ébola.

Cuando la tragedia de Adamuz, Sánchez tardó dos días en comparecer públicamente. Lo hizo el 22 de enero de 2026 (desde Bruselas), y su primera declaración institucional en el lugar de los hechos se produjo el 19 de enero junto a Juanma Moreno, para informar o expresar sus condolencias al instante. Hoy la investigación sigue su curso y ya sabemos lo poco que ha colaborado el Gobierno, Renfe y Adif para esclarecer los hechos. Es más, el ministro dijo más o menos que “él no tuvo la culpa porque él no había soldado las vías”. 

Ocurrió hace nueve meses.

Adif fue el pesebre del que trincaban Ábalos, Koldo y Cerdán pero la investigación posterior iniciada por Puente no detectó anomalías graves. 

Aún y así un zurdo decía en X : «si yo voy en mi coche y no freno en un semáforo en rojo, qué tiene que ver el gobierno? Pues vamos a fliparlo”. ¡Ojo que esta gente vota! Quien también debe votar (suponemos que en blanco porque VOX es muy malo), es el “conocido” escritor David Cerdá el cual escribía a las 11:04: “Hoy, desde ya, y relativo a lo sucedido, no es día para tuitear”. Uno que estaba a esas horas muy consternado le contestó: “Vaya por dios, igual es tiempo de dar oxígeno a los responsables políticos”. El pobre no se pudo sujetar saltándose  sus propias y sacrosantas reglas me contestó: “Muy buenas, caballero. El oxígeno seguirá exactamente igual mañana. Les debemos q las víctimas y sus familias 24 horas; en todo caso, es solo mi juicio, allá cada cual con su conciencia”. ¿Le contesté? Pues si. Y mantuvimos una breve conversación sobre la concepción de la educación Su educación, que ya ves tú lo que nos interesa aquí arriba, así que no le dejamos subirse a ver los toros desde este «Su andamio» y ahí se quedó haciendo pucheros… .

A los tibios del centro centrado que les den por el culo.

El 28 de octubre de 2026 Sánchez dijo: “Para un país como España no es asumible sufrir dos accidentes de alta velocidad en un mismo año. Vamos a llegar hasta el final y si ha habido negligencias, se sabrá. Y si ha habido fallos en el sistema de seguridad, se responderán con total contundencia».

El mismo Presidente del Gobierno, el mismo Ministro de Transportes, ninguna asunción de responsabilidades políticas igual que sucedió con la gestión de la pandemia, o por la gestión social derivada de la irrupción del Volcán de La Palma, o por la DANA. 

El Gobierno de España jamás tiene la culpa de lo que sucede en España. 

Por eso mismo los españoles los vamos a echar y ojalá acaben en la cárcel.

Feliz día de San Narciso.
Españistán a 29 de octubre de 2026.

Francisco G. Valencia

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid en 1994 por lo tanto, Politólogo de profesión. Colaboro como Analista Político en medios radiofónicos y como Articulista de Opinión Política en diversos medios de prensa digital. De ideología caótica aunque siempre inclinado a la diestra con tintes de católico cultural poco comprometido, siento especialmente como España se descompone ante mis ojos sin poder hacer nada y me rebelo ante mí mismo y me arranco a escribir y a hablar donde puedo y me dejan tratando de explicar de una forma fácil y pragmática porque suceden las cosas y como deberíamos cambiar, para frenar el desastre según lo aprendido históricamente gracias a la Ciencia Política... Aspirante a disidente profesional, incluso displicente y apático a veces ante la perfección demostrada por los demás. Ausente de empatía con la mala educación y la incultura mediática premeditada como forma de ejercer el poder, ante la cual práctico la pedagogía inductiva, en vez de el convencimiento deductivo para llegar al meollo del asunto, que es simple y llanamente hacer que no nos demos cuenta de nuestra absoluta idiotez, mientras que la aceptamos con resignación.

Artículos recomendados

Deja un comentario