Dani Rovira, parecías un buen chaval. Tu profesión de humorista, aunque algunas veces se te veía la patita, siempre te daba una imagen cordial y de buen rollito. Además, tu vena animalista perruna en el Hormiguero te daba la pátina de persona sensible, tu buena actuación en 8 Apellidos Vascos fue un aliciente más para caer bien, pero tu errónea decisión de presentar los Goya ha sido tu perdición a nivel nacional.
Dani Rovira, los Goya serán tu tumba profesional

