Espero que la única soledad que viva esta niña en la vida sea la que ella decida, cuando quiera, como me ocurre hoy a mí.
El apetito de la soledad. Por José Antonio Marín Ayala

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Espero que la única soledad que viva esta niña en la vida sea la que ella decida, cuando quiera, como me ocurre hoy a mí.