«Acudir a la pobreza para justificar la perversión no es de recibo. El resentimiento social, tan conveniente a ciertas ideologías, es una falacia».
El señor de las moscas. Por Teresita Ávila

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«Acudir a la pobreza para justificar la perversión no es de recibo. El resentimiento social, tan conveniente a ciertas ideologías, es una falacia».

Un elemento de gran interés para los propósitos de este estudio es que, durante el periodo considerado, se instaura la definitiva polarización política entre las derechas y las izquierdas

Las novelas consideradas no tienen por qué centrarse en un asunto religioso. Basta con que, a lo largo del relato, se encuentren trazas del mismo