Al llegar a la vejez el peor enemigo es tu propia mente, ejercitarla día a día con actividades que te hagan mover los recuerdos es fundamental.
Al llegar a la vejez el peor enemigo es tu propia mente. Por Rodolfo Arévalo

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Al llegar a la vejez el peor enemigo es tu propia mente, ejercitarla día a día con actividades que te hagan mover los recuerdos es fundamental.