¿De verdad se les ocurrió de repente a todos lo mismo? ¿Por qué se dirige la caravana precisamente hacia un país en el que ya se les ha advertido que no se les permitirá la entrada?
Mientras el mundo mira hacia esa caravana de la desolación, y critica a Trump, hemos dejado de ocuparnos del dictador de Venezuela y del de Nicaragua. Por Ana Castells

