Cuando el proyecto de cerrar al tráfico la Gran Vía sea una realidad del mundo feliz de los comunistas de Carmena, se lo envolveré en papel de regalo envenenado a los empresarios de la zona, que pobrecitos míos, no tienen la culpa de ser viejos o jóvenes
Para vivir en el Mundo Feliz, al que obligan los podemitas de Carmena, es necesario leer esta paseata insecticida


