Que tiene que llover… Y en el Ayuntamiento de la yaya comunista Carmena.. A cántaros

La yaya Carmena celebra la nueva semana prohibiendo aparcar en el centro de Madrid
La yaya Carmena celebra la nueva semana prohibiendo aparcar en el centro de Madrid. Ilustración de Linda Galmor

 

 

“Cuando muchos llegan a fin de mes con apreturas, cosa que no les pasa a los concejales del ayuntamiento, no es hora de ponerse a cabrear a hacienda y a realizar experimentos urbanísticos en Madrid”

 

 

 

Y así, un año más, éste con “la pertinaz sequía”, llegamos ya casi a su final. Las Navidades ya han llegado, no solo al Corte Inglés, como cabría esperar, si no a todos los comercios, restaurante, cines y teatros. Solo falta que llegue a las calles con todo el esplendor de las luces frías y extrañas de un ayuntamiento, que no está por la labor de que llegue ningún año. En él andan partiéndose la cara, por eso de que la Paz es para los hombres de buena voluntad, con Montoro, porque quiere aplicar la ley de control de gasto. Esto es como debe ser, pero parece que al concejal de hacienda, a la alcaldesa y a sus ediles esto no les convence. Y mientras la yaya Carmena celebra la nueva semana prohibiendo aparcar en el centro de Madrid.

Si beneficiara a todos los madrileños, por ejemplo invirtiendo en poste de repostaje eléctrico en las calles de la capital, en abaratar los precios de los automóviles eléctricos y en las renovación de la flota con incentivos, estaría más o menos bien. Pero cuando muchos llegan a fin de mes con apreturas, cosa que no les pasa a los concejales del ayuntamiento, no es hora de ponerse a cabrear a hacienda y a realizar experimentos urbanísticos en Madrid.

“Adiós bares, restaurantes, tiendas, cines, teatros y centro de Madrid al que no pienso acudir, e imagino que como yo cientos o miles de ciudadanos que no sean unos pardillos”

Pensando precisamente en el prójimo nuestra, atípica, alcaldesa ha tomado ya cartas en el asunto del tráfico en Navidad. De entrada la Gran Vía volverá a estar controlada a cal y canto… Adiós bares, restaurantes, tiendas, cines, teatros y centro de Madrid al que no pienso acudir, e imagino que como yo cientos o miles de ciudadanos que no sean unos pardillos. Puede que ella, Carmena a pesar de sus años, que son la tira, pueda todavía andar en bicicleta, correr y hasta bailar, (Como lo hacían Bravos en su canción) “Podamos caminar, bailar y hasta correr y hasta los viejos, van a comprender” pero muchos, incluso más jóvenes que ella estamos vetados en Madrid, sobre todo si venimos del extrarradio, por enfermedades tales como Artrosis, Artritis, Operaciones mal curadas de operaciones o simple perdida de fuerza por la vejez. Dirá: “ los viejarras que se j…. Que se queden en casa con su sopita c……” . En las estaciones de metro, la facilidad de transito para las personas aquejadas de alguna de éstas enfermedades, que ya vienen en autobús desde allí a al intercambiador oportuno ya están cansadas. Y están cansadas por tener que esperar el autobús que pasa por sus pueblos cada hora o cada media hora. Hay muchos lugares sin escaleras mecánicas, no solo allí, si no en muchas otras estaciones, como la de Plaza de España, lugar que debería ser emblemático, no hay ascensores tan siquiera entre los enlaces de direcciones.

Esto no sería grave, si no lo fuera más aún por la prohibición cada dos por tres de circular por la capital por contaminación. Esto perjudica gravemente a miles de personas que día a día se desplazan al interior desde pueblos dormitorio para ejercer una obligación, que de rebote, nutre las arcas de negocios y ayuntamiento con pingües beneficios. Ya sé que la contaminación es mala, pero mientras toda esa tropa de trabajadores no tenga otro medio de transporte más adecuado para llegar al trabajo, creo que estará por debajo en las prioridades. Si yo llegara tarde a mi trabajo y luego me descontaran horas, iría a juicio contra la empresa y mi alegación sería que ese tiempo de trabajo se lo descontaran al Ayuntamiento, dado que no he incumplido el horario, queriendo y a sabiendas si no, por imposibilidad de llegar a tiempo y no podría exigírseme otra conducta. Esto no es una tontería. Si cada uno de los trabajadores que entran en Madrid a las horas punta deben coger un transporte público, estos se saturarían durante horas.

“De lo que se trata de verdad es de cargarse los negocios del centro de la Capital a sabiendas. No se si será realmente así o no, pero a mi me han enseñado lo de “piensa mal y acertarás” así que eso se llama prevaricación”

No hay suficientes por el momento. Pero vaya, como diría Gila, esto no es más que una anécdota. De lo que se trata de verdad es de cargarse los negocios del centro de la Capital a sabiendas. No se si será realmente así o no, pero a mi me han enseñado lo de “piensa mal y acertarás” así que eso se llama prevaricación. Sabiendo, como sabe Carmena, que esto ya ha producido y produce reducción de ganancias en los negocios y otro tipo de perjuicios, ¿no sé a qué está esperando para subvencionar la compra de coches eléctricos, la plantación de electrolineras y medidas por el estilo?. O es que lo importante no es la contaminación, si no lo otro.

Todo esto no me extraña, es posible que quiera montar un servicio de carros tirados por fuerza humana de los refugiados, que quiere traer a Madrid, (WELCOME REFUGEES), al igual que hay en otros países del mundo. Esto sin duda nos acercaría mucho al siglo XXII. Bueno, pues nada, lo dicho, la Navidad se acerca un año más y también el Año Nuevo, esperemos que los Reyes Magos o el Papá Noel, o los votos de la gente, nos traigan una nueva corporación edílica, que sepa dónde se encuentran de verdad los problemas de la gente y que consiga que ese deseo de paz en la tierra a los hombres de buena voluntad, se cumpla por fin al final de este dos mil dieciocho. Y no como ahora que solo se siembra discordia. Como decía la canción de Bob Dylan: “Que tiene que llover, que tiene que llover, que tiene que llover a cántaros”

Share on Facebook0Tweet about this on TwitterShare on Google+0Pin on Pinterest0Email this to someone
Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

Deja un comentario