Con la crisis de valores, el estudio se considera como una de las penosas obligaciones, mientras se ensalzan todas las posibles formas de entretenimiento.
La famosa crisis de valores que nos acerca al despropósito. Por Amando de Miguel

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Con la crisis de valores, el estudio se considera como una de las penosas obligaciones, mientras se ensalzan todas las posibles formas de entretenimiento.

Es tal la confusión que en los actuales planes de enseñanza obligatoria los alumnos pueden elegir entre una signatura de Religión y otra de Valores