Tiene que llover a cantaros, para llevarse a los que odian, a los resentidos, a los envidiosos, a los que solo quieren hacer daño
Tiene que llover a cántaros para llevarse a los imbéciles que nunca se curan. Por Rodolfo Arévalo

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Tiene que llover a cantaros, para llevarse a los que odian, a los resentidos, a los envidiosos, a los que solo quieren hacer daño