El concepto de desorden público equivale a que campee la violencia privada (la delincuencia) o la legítima del Estado, ambas de una forma desmedida.
De la dualidad, el desorden y la injusticia. Por Amando de Miguel

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El concepto de desorden público equivale a que campee la violencia privada (la delincuencia) o la legítima del Estado, ambas de una forma desmedida.

No tengo una barita mágica pero tengo claro que lo conocido como «políticamente correcto» es la actitud defensiva más ridícula e inservible a la vez que útil para los demoledores de la democracia.