Unos historiadores fijan el exilio de los gibraltareños el día cuatro de Agosto de 1704. Otros el día 6. Lo cierto es que después de cuatro días de asedio y muerte, los españoles entregaron la ciudad el 6 de agosto de 1704 y marcharon al exilio. Eran unas cuatro mil personas los que vivían en Gribaltar, una población estable y próspera de unas 1.200 casas, en aquel verano del año 1704 cuando los ingleses atacaron la roca con veinte navíos de guerra y unos 3000 hombres bien armados.
La gesta del cabrero Simón Susarte: la única vez en la historia que pudimos recuperar Gibraltar

