Así que dijo dando un solemne puñetazo sobre la mesa de mármol, que se rompió en mil pedazos… “¡Julepe yo, julepe tu!”. Y remató “¡Abrase de nuevo al cuervo por la panza
Estos romanos están locos pero lo de Hispania es un horror: ¡Abrase de nuevo al cuervo por la panza! Por Rodolfo Arévalo

