«Accedí a la planta superior por unas desvencijadas escaleras. El eco, al pisar la madera, resonaba como si alguien viniera detrás de mí».
La jaula. Por Manuel Sanz Real

www.lapaseata.net

«Accedí a la planta superior por unas desvencijadas escaleras. El eco, al pisar la madera, resonaba como si alguien viniera detrás de mí».