Examínate tú misma o con ayuda profesional por si como dice Francisco en su Encíclica, pudieras encontrarte “a menudo trastornada, dividida o privada de un principio interior que genere unidad y armonía en tu ser y en tu obrar” ¿Te falta corazón…?
Carta abierta a Laura Yustres (Lalachus). Por Jorge H. Mollar



