Vuelve Pedrusco, y con él, el caos. Al PSOE, casi seguro, pero eso a la mayoría nos importa un pimiento, aunque en las covachuelas de Ferraz algunos ya deben estar afilando los cuchillos cachicuernos. Lo terrible es el retorno del Lado Oscuro, en la que este mediocre jugador de baloncesto y peor político no deja de ser sino la avanzadilla inconsciente de los Siths con espada de láser morado. Y todo por la ambición de verse con el trasero pegado al sillón monclovita y no ver más allá de sus narices.
Vuelve Pedrusco a la PESOE, y con él, la teoría del caos o la existencia de los cuchillos cachicuernos

