«No hace falta esperar un año santo para acudir a Roma, una ciudad en la que como afirmaba Stendhal hay que amar sus defectos y sus virtudes».
El primer jubileo de la Iglesia Católica. Por Susana del Pino

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«No hace falta esperar un año santo para acudir a Roma, una ciudad en la que como afirmaba Stendhal hay que amar sus defectos y sus virtudes».