En los años 50, ya habían pasado once años desde la guerra civil, mis padres, que durante ella, eran todavía niños, solo habían vivido desde la lejanía, que dan la inocencia y los mundos mágicos, las tragedias mas o menos cercanas de los demás. Lo que si vieron los dos y eso les marcó sus recuerdos, fueron muchos muertos en la cunetas, y aunque los adultos, trataran de ocultarlos a su vista era, a veces imposible
Enfrentamiento civil y Olor a naftalina. Enseñanzas de la Posguerra. Parte III

