Los que derramaron sangre de inocentes no tendrían cabida en un estado democrático decente, adorno del que estaremos lejos de poseer, hasta que estas dos lacras hayan sido ilegalizadas.
De rufianes y navajeros. Por Antonio E.

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Los que derramaron sangre de inocentes no tendrían cabida en un estado democrático decente, adorno del que estaremos lejos de poseer, hasta que estas dos lacras hayan sido ilegalizadas.

Una Dictadura en toda regla se abre paso en Cataluña, cerca del Nazismo instalado y desbocado con el apoyo del gobierno y los sindicatos.