Mira que cambiamos y aprendemos a lo largo de nuestra vida.. Si ayer, hubiera pensado y sentido como lo hago hoy, no habría perdido la mitad de mis días vegetando.. Dicen que «nunca es tarde si la dicha es buena»… Y ese precio ya lo he pagado.
El precio que estoy dispuesta a pagar por una vida fluida, perpleja y excitante. Por Silvia Gutiérrez Oria

