«Acudir a la pobreza para justificar la perversión no es de recibo. El resentimiento social, tan conveniente a ciertas ideologías, es una falacia».
El señor de las moscas. Por Teresita Ávila

www.lapaseata.net

«Acudir a la pobreza para justificar la perversión no es de recibo. El resentimiento social, tan conveniente a ciertas ideologías, es una falacia».

Soy un hombre afortunado. Tengo un ejército fiel. No tenemos miedo. La misma mano que acaricia, es la que empuña la espada.