No hay réplica posible. Si la mujer te tilda de machista sobran las razones, porque pierdes posesión de la verdad y entras en el mundo de la política corrección, el lenguaje de género o neolengua, el estigma, y ahí, justo ahí, en ese eufemismo pierdes las elecciones, la dignidad, y por supuesto, la democracia necesaria para levantar la cabeza por las calles de tu pueblo.
Al señor Cañete le ha pasado en su encuentro con la la señora Valenciano y esta misma mañana el contador de nubes lo ha gritado en un encuentro electoral: el que gana el debate gana la votación. Pues vale. La demagogia vale y sus frases hechas cuentan. Y con esta inercia subvencionada las mujeres españolas ya tienen claro que por su género, y contra la tiranía de los hombres machistas, votarán las listas socialistas para las elecciones europeas que encabeza la señora valenciano, feminista de pro, que quiere a las mujeres libres.
Y la libertad de las mujeres pasa inexorablemente por Bruselas, claro. Esa vieja Europa que necesita a la señora Valenciano para crear con el dinero de todos una nueva troika social dirigida por mujeres libres, libres y feministas. Y no como la machista esa, la señora Merkel. El pueblo libre, solidario y bueno y feminista como la señora socialista esta que en el debate que ganó al machista Arias Cañete le sirvió además para corregirlo en público: Qué no, señor Cañete, que no se dice discapacitados, se dice personas con discapacidad, porque yo lo digo porque lo valgo, y como mujer libre impongo la neolengua progre y moderna.
– ¿Acaso no se acuerda de la osada ministra Bibiana del sin par Zapatero?
– Tendremos que oír al Tribunal de Cuentas

