Mañana de reflexiones políticas y éticas al hilo de los acontecimientos históricos que desfilan debajo de mis balcones. Compruebo que para una gran parte de los jóvenes españoles ha calado el lema publicitario para la fragancia democrática del «derecho a decidir». Dicen, orgullosos de su raciocinio, que sí, que quizás el nuevo Rey sea el mejor y mas preparado Presidente de la tercera República y que tienen derecho democrático de votar por él en un Referéndum constitucional.
Creo que la situación es resultado de la buena campaña de medios de comunicación que han realizado los independentistas gracias al dinero de todos. Y ahí están cariacontecidos los señores Mas y Urkullu, en la proclamación de Felipe VI, sin aplaudir el primer discurso de nuestro nuevo Rey ante el Parlamento. Representan la imagen de los zánganos que intuyen que sus días de libaciones presupuestarias se pueden acabar.


Magnífico titular, amigo don Manuel.
La pareja de payasos clónicos sólo aplaude para recibir dinero de los españoles con el que mantener su particular guerra contra el Estado que los alimenta. Y nuestro Presidente sigue ofreciendo «diálogo sin fecha de caducidad». Lamentable.
Un abrazo.