Ninguna universidad española entre las doscientas mejores del mundo!
Enhorabuena a todos los ministros de educación, rectores, catedráticos, profesores y estamento docente de España (Cataluña incluida, claro está)
www.lapaseata.net


Nuestras penas no acaban, se agudizan. Tenemos que estar, como siempre muy agradecidos al interés que siempre ha tenido la Pesoe en sacar a España adelante y no debemos olvidar la ruinosa venta que hicieron Solbes y Zapatero de nuestras reservas de oro. Unos linces… Nada más lejos de la realidad… Sólo nacieron para vaciarnos el bolsillo, porque la economía de los demás no les importa, las suyas sí.
De Podemos, sólo se puede decir, al día de hoy , que parecen unos golfos de ombligo muy grande y mente estrecha con orejeras… Y del resto electoral, que nos mantienen en la cuerda floja, no se si por complejos, porque imitan en muchas cosas al PSOE o porque cada vez que aparecen en el gobierno, España sangra por todas las esquinas.
En esencia: Sólo podemos confiar en los verdaderos españoles que trabajan honestamente por levantar nuestra querida España contra todas las adversidades y trampas que estos políticos de la LOGSE que sufrimos nos realizan en el día a día sin pensar en el futuro que todos necesitamos.

Bolt triunfa en sus terceras Olimpiadas. Estos aspiran a lo mismo Descalificado en Lanzamiento del No Medalla de plata en Tiro al Purgao Diploma olímpico …


Unos bellos ojos son una inspiración humana y divina. ¿Qué don dio el Creador a estas perlas que no sólo miran, sino que ven?
Cuando vemos percibimos. Es un flujo que va de fuera a dentro. Cuando miramos, entregamos. Cuánto nos dice una mirada. En cada pedacito de ella, damos un trocito de nuestro alma. Hablamos al conocernos, creyendo que nuestras palabras o nuestro silencio están haciendo de carta de presentación, pero no, se adelantaron los ojos cargados de información.
La de Zenia, mi perrita, es limpia y noble, por ello no habla, no le hace falta. Es un amor. En cinco días nos entendemos con la mirada como si llevaremos una vida juntas.
Cuando conozco a una persona, es en lo primero que me fijo. Hace poco un amigo me dijo que tenía un don de rodearme de gente buena. Es mi suerte en la vida no exenta de magia. En todas usé ese as que guardamos en la manga, y en ese primer instante de conocerlas, busqué en sus mirada y dejé que la nobleza me hablara. También me he equivocado y me han hecho daño, porque los ojos también saben mentir si en ello hay intención de quien lo hace.
¿Quién dijo que esta vida es sencilla?


«Comprender la importancia de la humildad es saber que no vas a pisar la pista y ganar solo con el talento que Dios te ha …

Estaba yo leyendo un magnífico libro que me está durando más que un martillo en paja, porque no soy capaz de concentrarme en él. Hay un grupo de pescadores en el pequeño lago, a orillas del cual vivo, rodeada de un bosque de pinos, vociferando.
Me altera la idea de ver que la gente educada y respetuosa ya no parece tener cabida en esta España, cada vez más cutre. Me altera la idea de alguno de ellos tire una colilla descuidada y……ufff, ¡no lo quiero ni pensar!
Este tipo de pensamientos-run run suelen coincidir con el despertar cansino y tocapel……(¡no lo diré!) de ese demonillo que llevo dentro al que yo llamo Max. Así que lo ignoro, y me doy prisa en digerir lo que estoy pensando porque, si lo dejo intervenir, se alargará mucho ésto.
Para escribir este sentir, tal y como me pide el cuerpo, debería ser yo una mal hablada barriobajera, o bien, para paliar los efectos, haber nacido con esa gracia envidiable, propia del que dice un exabrupto de los que echan abajo un pueblo, y les queda de aplauso. Pero no es mi caso, así que me comportaré.
En ello estoy, cuando me llega un mosqueante olorcillo a leña quemada, que me pone las pituitarias de punta. Levanto mi cuello como si fuera un perrito de la pradera, oteando de donde viene esa humareda amenazante. Veo, con inquietud, que algún vecino está preparando una barbacoa a lo grande; digo a lo grande porque se veía el arder de la leña muy cercano, para mi gusto. Justo ahí, ya noto el imparable desperezar de mi omnipresente Max, ese demonillo atosigante y burlón que le encanta azuzarme.
Le digo, fingiendo tranquilidad: está en su casa y tiene derecho a hacer su barbacoa. Entonces, Max, en su estado más puro, suelta: ¡Anda que, con esta brisilla que hace, como se le vuelen unas cenizas, con tanto pino por aquí, nos monta la de Nerón en Roma! Lo fulmino con la mirada, a la vez que le digo, sin mucha convicción, que confío en el buen juicio y cuidado del chef. Max, sin aparcar esa risilla irónica que me mata, va y me dice: ¿Pero no eres tú la que te pasas el día ronroneando eso de que España se ha convertido en un país de descerebrados e inconscientes de la vida, que…bla.bla.bla? Valeee, le digo, pero ya verás cómo este fogonero toma las debidas precauciones. Max, sin soltar la presa, sigue: Sí, sí, ya, pero menos precaución que la que hay que poner para limpiarse el trasero en el campo…..y mira la que ha liado el alemán de los c…. ¡¡¡Maaaaaxx, he dicho que tacos NO!!!!
Inevitablemente, ese olorcillo me trae a la mente los incendios de La Palma, Galicia, Levante, Portugal, etc., que me duelen casi tanto como si me quemaran las uñas de los pies. Y es entonces cuando me asaltan las ganas locas de soltar todos los improperios que nunca dije, corregidos y aumentados.
Max me increpa: ¡Menos mal que no tienes que legislar tú, que si no…! ¡ Pues mira, le digo, ya me encantaría, ya. A botepronto, se me ocurre que, como lo del término «cadena perpetua” suena duro para la sensibilidad de algunos, yo lo cambiaría por Actividad ORS (Oportunidad de Reparación Sostenible), por ejemplo, que es el lenguaje blando, equívoco y deslavazado que usan aquellos. Y, así, los pirómanos tendrían la Oportunidad de Reparar lo quemado: Sosteniendo pico y pala durante 10 horas de cada día de su vida, con los que cavar hoyos y plantar el mismo número aproximado de árboles que el de los carbonizados.
-Max se ríe de mi ocurrencia. ¡Qué va, Max, que no!, que esto no es cadena perpetua, de verdad. Mira, el contrato/sentencia sería: tantas hectáreas quemadas, tantas hectáreas repobladas; cuanto antes lo haga, antes se va Vd. a su casa. Y los buenos comportamientos se premiarán con hacer, en sus ratos de ocio, algún cortafuegos. Jajaja, ríe Max ¿Qué van a tardar mucho más que una vida en plantarlos? Pues, allá ellos. Que comprueben en sus carnes que se es mucho más lento en cavar, que el fuego en quemar. A ésto, sí lo llamaría yo Productividad Sostenible. ¡Se acabaron para éstos las “duras e injustas” cadenas perpetuas revisables, viviendo en la molicie de una cómoda cárcel que los vuelve fofos como nenazas!
Por primera vez, veo que Max se arruga ante mi rictus de satisfecha rabia infinita.
Pero este demonillo tocapel….. (¡no lo diré!) tiene recursos, y, aprovechando que los humos del vecino chef van remitiendo, y que yo respiro aliviada, vuelve a la carga, mientras se mira las uñas con ese gesto odioso, ya sabeis: Belencita, y hablando de otra cosa, ¿No te parece que tras ese afán del PSOE por denunciar hasta a los que llevan los cafés a Génova, se esconde una de sus frecuentes piruetas de distracción para que los demás no abundemos demasiado en la insólita noticia de que Snchz/PSOE no se suman a la impugnación de la candidatura de Otegi, por Bildu, como lehendakari?
¡Enésima traición socialista a España!, le contesto.
Max ha pillado desprevenida, y casi se me escapa un ¡Coñ……..ntra!. Pero me contengo a tiempo.
Cierro con rabia mi libro, porque así no hay forma de leer nada. Y me decido a ver, por enésima vez, la gran película que dan en la tele, “Horizontes de grandeza”, de William Wyler.
¿Grandeza?… ¿has dicho grandeza?, pregunta Max. Eso ya no se lleva mucho por aquí, ¿no? ¡A ver si nos actualizamos, hija!, me dice con chulería. No me doy por enterada, y le contesto enérgica, altiva, orgullosa, y ahuecando la voz para contener las lágrimas, que en España hubo y, aún, hay mucha grandeza. Y, si no, fíjate en el orgullo y la emoción de Mirella, Maialen, Sylvia, Rafa, y Marc cuando escuchan nuestro himno, en Rio, mientras se iza, en su honor y en el de todos los españoles allí representados, la bandera de España; Max, lo que les resbala por las mejillas son lágrimas de Grandeza.

Aseguró el tenista español después de colgarse el oro en el cuadro de dobles junto a Marc López. Nada que añadir.Tu lo has dicho todo Rafa.¡¡ERES EL MEJOR!!

Con memoria de pez olvidamos demasiado pronto. Hace tan solo un par de años, los españoles sufrimos una escandalera con la cuhillas de la valla de Melilla, al ritmo de las protestas y las denuncias hasta contra la Guardia Civil por, por en esencia, y sencillamente, vigilar nuestra frontera. Porque, para muchos españoles esta valla fronteriza no representa nada mas que la muestra de la insolidaridad y los agravios contra los derechos humanos de los seres que malviven en el monte Gurugú en camino hacia el primer mundo. Y se trata de la batalla de las ideas que incluso algunos de nuestros líderes políticos azuza con el veneno de las derechas y las izquierdas, pero que a la postre mata igual que los fusiles kaláshnikov. Esa lucha fratricida que nos lleva a la muerte por nuestras culturas aprendidas y que por supuesto ninguno de los bandos se muestra dispuesto a rendir en beneficio de todos.
El imprescindible Arturo Pérez Reverte afirma que “es contradictorio e imposible (y peligroso) disfrutar de las ventajas de ser romano y al mismo tiempo aplaudir a los bárbaros” y una amplia mayoría no atiende a la historicidad de sus palabras porque muchos estamos ya cansados de las palabras. Agotados, en esencia de la caducidad de los conceptos, repetidos, manipulados y enredados hasta la saciedad.
Porque me temo que todos queremos obviar que la guerra y con todo su mortífero despliegue de variables ha llegado a nuestras fronteras.

Mientras España cuenta con cuatro millones largos de parados, existen cientos de miles de trabajadores entre seiscientos y novecientos euros/mes, con miles de jóvenes en el extranjero o camino del mismo, con las puertas abiertas de par en par a la inmigración, sin papeles y sin trabajo, que nada más pisar suelo español ya perciben ayudas del Estado, mientras la sociedad, el paisano de la calle, se retuerce entre crujidos de desaliento, y el pensionista anda con el corazón encogido, con el paisaje de contenciones salariales, con subidas de precios descontrolada, incluso en productos básicos…
Mientras todo eso y mucho más grave acaece en el tejido de la España de 2016 buena parte de la tropa política, ni supo el 20-D ni hasta ahora ha sabido, tras el 26-J, ante los resultados electorales, sentarse razonablemente en una mesa de diálogo y que las fuerzas constitucionalistas, –sin independentistas, excéntricos, ciclotímicos desequilibrados, inestables, depresivos bipolares e inmorales diversos– acerquen posiciones mirando con preocupación a y hacia los graves problemas que cansan y humillan, ya, la sociedad.
Una sociedad que está y que se encuentra harta, decepcionada, defraudada, desolada, quemada, de una clase política profesional y cuya mayor parte de componentes forman parte de los que unos llaman casta, en cuyas filas ya se han enrolado otros que acaban de incorporarse a dicho espacio territorial, el de la casta, que ni saben lo que es pasar apuros para sobrevivir, para estirar los sueldos y llegar hasta fin de mes leer, ver o escuchar los medios de comunicación plagados de noticias pavorosas, sencillamente, sobre todo en el terreno político español.




Ya está bien de tomarnos el pelo y de engordar unos casos, de manera torticera, por parte de muchos intereses espúreos. Los españoles comenzamos a no digerir mas, estamos hartos de los partidos políticos que no piensan mas que en su ombligo porque los ciudadanos, vecinos y votantes tenemos, ademas que cumplir con nuestras obligaciones, unos derechos inalienables que los politicastros egoístas olvidan siempre. Ellos están a nuestro servicio y no nosotros al suyo.

