JUSAPOL, servidores de la democracia: Todo por la Patria

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“Si les diría a estos servidores de la democracia de Jusapol, que tuvieran cuidado con las promesas, puesto que, desde la política, se promete fácil y se cumple lo justo”

 

 

Como cada mañana, ayer entré en las redes sociales para ver por dónde van las cosas de la opinión pública o publicada, y de paso, mantener contacto directo con mis seguidores, que siempre tienen algo que decirme. Coincidí con un representante de JUSAPOL, esa plataforma de los CFSE que reivindica la equiparación salarial de las fuerzas de seguridad del estado con las autonómicas y se me quejaba que, en la entrevista al presidente del gobierno en una radio, no se había tocado el tema de la equiparación salarial. Yo le repliqué que con la que está cayendo, eso puede que pase, pero que en España, no valoramos las fuerzas de seguridad que tenemos.

Empezamos a hablar de la década de los 80 y 90, en mi tierra vasca, en donde me tocaron vivir cosas muy duras que les pasaban a nuestros servidores del orden, como su vida en los cuarteles, sus problemas económicos y de seguridad y le contaba una anécdota de un familiar, que, en un pueblo de Guipúzcoa, tuvo que dejar de servir carne a los guardias civiles del pueblo, ante las continuas amenazas que los grupos abertzales le hacían por ser proveedor de la benemérita. También le conté mis experiencias en aquellos casi tenebrosos funerales que se hacían en la Parroquia de los Agustinos de Bilbao, en donde la familia venía desde muy lejos, velaba el cadáver de su familiar y salían casi escopetados de la ciudad vasca, después de sufrir un funeral poco adecuado y los saludos de foto de políticos y políticos.

Ni que decir tiene que apoyo sin condiciones la necesidad de esa equiparación salarial para nuestros servidores del orden, aunque reconozco que hasta la fecha, aunque las condiciones que se piden, son las mismas que hace 25 años, las dificultades económicas de nuestra España por un lado y la dejadez de los políticos por otro, han dado lugar a que trabajar en servicio a España, viene a resultar ser POBRE Y SACRIFICADO, tal y como hemos visto con los desplazados a Cataluña recientemente.

Si les diría a estos servidores de la democracia, que tuvieran cuidado con las promesas, puesto que, desde la política, se promete fácil y se cumple lo justo, razón por la que les aconsejo que no se fíen de nadie, salvo del día que dicha promesa se vea reflejada en el B.O.E.

En este sentido, les recomendaría que hay quien dice que no aprobará los presupuestos si no está incluida la equiparación salarial, pero eso no me vale. Esa equiparación, justa, necesaria, no debe ser condicionante de nada, sino la justa remuneración de un gobierno y un parlamento a la realidad de quienes día a día se sacrifican por la PATRIA sin condiciones y tienen derecho a tener una vida digna y sus necesidades personales cubiertas. Ya estamos en tiempos de bonanza económica y no hay excusas para aplazarlo.

Si ellos dan TODO POR LA PATRIA, démosles todo lo que se merecen, se han ganado y les corresponde, porque de lo contrario, sería injusto, vergonzoso e inhumano.

 

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Eugenio Narbaiza

Eugenio Narbaiza

Soy Azcoitiano de nacimiento pero laredano, pejinuco y retrechero de corazón. Llevo en el alma ese espíritu marinero de quienes liberaron a Sevilla de sus cadenas, recibieron al Emperador Carlos V en su camino a Yuste y de quienes hicieron de Laredo, la Niza española. Amo la Libertad, al individuo y la verdad porque nos hace libres y mis armas son la pluma, la palabra y mis principios para defender a mi amada España.

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