Patricia Carrera: Mientras el pueblo venezolano no sea libre del criminal Socialismo del siglo XXI, yo seguiré intentando que lo sea

La abogada Patricia Carrera Arocha. RAMIRO
La abogada Patricia Carrera Arocha. RAMIRO

“Ahora hace algo más de un año que Patricia Carrera comenzó a movilizar conciencias al realizar un particular Camino de Santiago”

Ahora hace algo más de un año que Patricia Carrera comenzó a movilizar conciencias al realizar un particular Camino de Santiago, un peregrinaje en Socorro de Venezuela que le llevó desde la catedral de León a la sede del Parlamento Europeo en Madrid donde fue recibida por la diputada Beatriz Becerra. Entones tuve la oportunidad de hablar con ella y me contagió su energía, me hablo del amor a su tierra, de sus raíces y me expreso con el corazón más que con las palabras los verdaderos motivos de su lucha y caminar por Venezuela. Optimista me dijo que había recogido trece mil firmas de apoyo. Hoy con cerca de sesenta mil firmas recogidas en solidaridad a su llamamiento a la Corte Penal Internacional, la Onu y la OEA se presenta el día tres de septiembre en el Parlamento Europeo donde tendrá el uso de palabra durante cinco minutos. 
  
– Cinco minutos parece poco tiempo para poder expresar los males que sufre Venezuela como consecuencia de la dictadura asesina?
 Si. Sería muy difícil mencionar en cinco minutos los múltiples y graves problemas económicos, políticos y sociales de Venezuela. Tampoco podríamos extendernos para hablar de lo mucho que nos duele ver cómo en apenas veinte años un grupete de asesinos narcotraficantes se han cargado una nación como la nuestra, sobretodo porque las consecuencias de la dictadura van más allá de las 26.616 muertes que dejó la violencia desatada en 2017 -año en el que Venezuela ganó un inefable primer lugar en la tasa de homicidios de América Latina- e incluso más allá de las 28.479 personas asesinadas en 2016, pues lo cierto es que desde que comenzó la era Chávez en 1999 van más de 307 mil muertes violentas y eso sin una declaración expresa de guerra, lo que en la actualidad representa el primer factor que motiva la emigración. Podrías hacerte una idea equivalente con el total de pobladores de una provincia como León. Sería como acabar con todos, no una sino casi tres veces. Esto es lo que ha hecho la revolución bolivariana con su criminal Socialismo del siglo XXI.
– Pero la violencia no es el único problema.
Desgraciadamente así es. El aumento de los delitos por hambre, la protesta social venciendo a la protesta política, el retorno de enfermedades erradicadas desde hace 40 años como por ejemplo la malaria, 88% de los hospitales sin medicamentos y 79% sin material sanitario, además de pacientes renales, con cáncer, hemofilia o sida que se están muriendo porque el índice de desabastecimiento de sus tratamientos ya supera 90%, son problemas que se encuentran con un muro de contención a la hora de apelar a la ayuda internacional, porque el régimen del Dictador Nicolás Maduro se niega a reconocer y declarar la crisis humanitaria.
Fíjese que sigo pensando en si podría expresar en cinco minutos todos los males que sufre Venezuela y no cabe la menor duda de que tendría que hablar o leer muy rápido para no dejar por fuera los elevadísimos índices de desnutrición infantil, la gente hurgando en contenedores de basura para paliar el hambre, playas llenas de brasileños que maltratan a los venezolanos mientras hacen turismo a costa de millonarios contratos celebrados por el régimen con ese país, la xenofobia que en los últimos años se está disparando en algunos países de Latinoamérica como Perú, Panamá, Ecuador, Colombia y Costa Rica, la cantidad de niños que nacen con hidrocefalia y otras patologías, el narcotráfico, el entrenamiento de grupos islámicos, la venta ilegal de armas, los grupos irregulares armados por el régimen que atacan a la población inocente, una economía que asfixia al pueblo con una inflación proyectada por el FMI en 1.000.000% al cierre de 2018 y un salario mensual que no llega a 2 dólares.
Se trata de un conflicto sumamente complicado y cuya solución pasa necesariamente por un alto nivel de voluntad política y reformas legislativas de fondo. De otro modo Venezuela irá cada vez a peor. He aquí que, en lugar de hablar de esos males harto conocidos por los europarlamentarios, dedicaré esos cinco minutos a elevar propuestas sobre la necesidad inminente de que todos entendamos que el de Venezuela es un grave problema geopolítico que ya ha comenzado a gestar el conflicto fuera de sus fronteras, lo que invita a reflexionar y concienzudamente tomar decisiones más allá de lo que permite la normativa vigente.
Si medimos el tiempo en función de lo poco que podemos hacer los ciudadanos sin necesidad de partidos políticos para lograr reformas sinceras de tratados internacionales que se basen en conceptos modernizados de soberanía, intervención internacional e injerencia humanitaria, probablemente esos cinco minutos no se nos queden cortos.
Patricia Carrera y Beatriz Becerra en la sede de Madrid del Parlamento Europeo
Patricia Carrera y Beatriz Becerra en la sede de Madrid del Parlamento Europeo

“Patricia Carrera sabe bien que su cita en el 3 de septiembre es una gran ocasión el poder alzar la voz en el epicentro político de la vieja Europa”

 – Patricia Carrera Arocha (Caracas, Venezuela, 1968) se licenció en Derecho en la Venezuela de los años 90 y homologó su título en la Universidad de León veintiún años después y en la actualidad sabe bien que su cita en Europa es una gran ocasión el poder alzar la voz en el epicentro político de la vieja Europa. ¿Está siendo a su juicio coherente Bruselas ante el sufrimiento venezolano?
Pareciera que uno de los refranes populares favoritos de la izquierda mundial es aquel que dice: “entre bomberos no se pisan la manguera”. Hay mucha hipocresía y corrección política a la hora de ver con objetividad la cruel violación de derechos humanos en Venezuela. Torturas sistemáticas, personas presas por pensar distinto, ajusticiamientos, siembra de pruebas, hombres, mujeres y niños muriendo de hambre que deambulan por las calles buscando comida, el éxodo cruzando la frontera por el Puente Internacional Simón Bolívar, españoles que viven en Venezuela suplicando a la embajada española que les conceda una ayuda para huir a España, mientras los enfermos supeditan su sanación a la buena suerte y la caridad, son lacras que llaman a la reflexión.
Pienso que hay coherencia en Bruselas y solidaridad de los europeos con la Venezuela que una vez acogió a muchos. Quizás lo que hace falta en el Parlamento es consenso y voluntad política para hacer cesar la barbarie. Como dice la cantante venezolana Irina Indigo, que llueva lo que tenga que llover, que pase lo que tenga que pasar, pero que sane ya el ave herida que sobrevuela mi bella tierra. Es hora de que esa coherencia se refleje en urgentes reformas legislativas que permitan ingresar ayuda humanitaria a Venezuela y neutralizar a los grupos irregulares violentos que atacan a la población inocente con el beneplácito del régimen.
 
-Quizás sea esa la gran diferencia: La solidaridad de la sociedad civil en contraposición con la fría nomenclatura política ¿no?
Si. He allí la gran diferencia y es justo en este punto en el que debemos detenernos y pensar cuál es la motivación de nuestra lucha. Porque me he dado cuenta que los ciudadanos no tenemos una clara noción de la cantidad y la calidad del poder que somos capaces de ostentar y el rol que debemos ocupar en la sociedad que juntos construimos. Yo lucho porque creo en la participación ciudadana más allá del sufragio y los partidos políticos, en la contraloría que cada uno haga al político que eligió más allá del trabajo de las instituciones públicas y en que todos los ciudadanos somos moralmente responsables de defender las libertades individuales. Algunos políticos terminan haciendo lo que les da la gana por dos razones: una, porque no tienen valores humanos consolidados, lo que los hace débiles ante la tentación del poder y otra, porque son conscientes de que terminadas las elecciones los ciudadanos se alejan y adoptan una postura indiferente y acomodaticia hasta que estalla en los medios de comunicación un escándalo de corrupción. Nadie hace un mea culpa por su pasividad ni reflexiona ante una sociedad que pide a gritos ser valorada y defendida por sus propios ciudadanos. Y lo peor es que, cuando esa sociedad llega a los extremos en los que se encuentra Venezuela, ya sus ciudadanos no pueden solos y necesitan de la comunidad internacional.
 
Patricia Carrera SOS Venezuela
Patricia Carrera SOS Venezuela

“El Peregrinaje SOS Venezuela se inspiró en la gratitud que he sentido por aquellos ciudadanos del mundo que se tomaron un minuto de su tiempo para apoyar la petición”

 -El año pasado supimos de su lucha gracias al camino que realizó usted desde León a Madrid. En la actualidad su petición de firmas en change.org sigue en aumento, pero: ¿Hay algún día que usted se desanima al recibir las noticias desde Venezuela?
– Si. Llevo casi dos décadas animándome y desanimándome. Una de mis primeras caídas ocurrió aquel 11 de abril de 2002 cuando despiadadamente varios pistoleros pagados por el régimen chavista dispararon desde el Puente Llaguno apuntando hacia una impresionante masa de gente  que marchaba hacia el Palacio de Miraflores para derrocar a Chávez. Ver en televisión cómo un grupo de carniceros asesinaba por dinero a más de una veintena de venezolanos no fue una tarea emocionalmente fácil para ningún venezolano de bien. Luego, en 2004, cuando perdimos el referéndum con el que pretendíamos revocar a Chávez, sufrí otra inesperada caída. Había sido testigo de mesa en un centro marcadamente chavista y los resultados eran favorables a la opción  SI de revocar a Chávez.
Poco tiempo después volvió el desánimo al escuchar la injusta condena a 30 años de prisión de comisarios y agentes inocentes de la Policía Metropolitana, acusados por Chávez de los asesinatos de Puente Llaguno. Hace seis años tuve el honor de conocer a la hija de uno de los comisarios víctimas de Chávez y te puedo asegurar que es una de las mejores personas que haya conocido en mi vida. Una de mis últimas caídas fue en 2013, cuando Capriles hizo que comenzara a perder la confianza en la oposición venezolana que no está a la altura de las necesidades de la población.
El Peregrinaje SOS Venezuela se inspiró en la gratitud que he sentido por aquellos ciudadanos del mundo que se tomaron un minuto de su tiempo para apoyar la petición. Haciendo el camino en sentido contrario, al menos un venezolano era asesinado cada día por protestar contra el régimen. Con las emociones a flor de piel, sabía que al día siguiente estaría en una iglesia con mi compañera de los diez primeros días, Vivianne Costa de Denais o de los últimos seis, Gabriela Gómez Concepción, pidiendo a Dios recibir en Su Casa las almas de nuestros jóvenes caídos, héroes a quienes siempre rendiremos honores.
 De todas esas caídas me levanté, sequé mis lágrimas y me negué a adoptar posiciones sumisas o pasivas, dedicándome a escribir, investigar y ayudar a los más necesitados. Y mientras el pueblo venezolano no sea libre yo seguiré intentando que lo sea.
 
– Vemos desgraciadamente aquí en España que desde los sectores radicales, separatistas y bildu etarras apoyan a Maduro… ¿Hasta cuándo?
– Pienso que cuando los ciudadanos entendamos que nuestra responsabilidad va más allá del voto y los partidos, entonces de manera espontánea activaremos todos los mecanismos de participación ciudadana que nos permitan denunciar el financiamiento ilegal con recursos de los venezolanos y evitar a toda costa que mañana toque a otro pueblo sufrir por la indolencia, la mezquindad y la maldad de unos pocos. En Venezuela viven con total impunidad miembros de ETA, FARC, ELN y Al Qaeda. Además, Chávez creó su propia guerrilla: Las Fuerzas Bolivarianas de Liberación – FBL- y en las urbes, organizaciones criminales como el Colectivo La Piedrita, entre muchas otras.
  
– Muchos españoles seguimos con interés las noticias que nos llegan desde Venezuela y sabemos por ejemplo de la crisis sanitaria o el drama cotidiano que significa el déficit como usted explica en su manifiesto. ¿Pero cree que nos llega la realidad que sufre el pueblo venezolano?
 – No toda. Hay una inmensa censura que se hizo notoria cuando en 2005 Chávez prohibió publicar noticias sobre violencia e inseguridad. Por fortuna, diversas ONG’s salieron al paso y comenzaron a trabajar datos de manera fiable, lo que no significa que mucha información se mantenga sumergida mientras el régimen esté en el poder. Tengo fe que cuando la comunidad internacional actúe, gran parte de esa información saldrá a flote. Te invito a echar un vistazo al trabajo de las ONG’s Observatorio Venezolano de la Violencia, Observatorio Venezolano de Prisiones, Observatorio de Conflictividad Social, Foro Penal Venezolano y Observatorio Venezolano de la Salud.
 – ¿Hasta cuándo y donde puede llegar a resistir el pueblo venezolano con el dictador Maduro?
 Imagina la asimetría de estos dos contrincantes: De un lado, el régimen visto como una especie de hidra con varias cabezas gigantes. Una lleva por nombre Petróleo, la otra, Oro -de varios colores incluido el azul- al lado está la cabeza llamada Narcotráfico y las otras se llaman Trata de blancas, Tráfico de armas, Terrorismo y Espionaje y, por último aunque no menos importante, la que rige los acuerdos del Dictador con los nuevos dueños de Venezuela: Iran, China y Rusia. Ahora viste a la hidra con un traje hecho a la medida del chavismo y ponle nombre a ese traje: Oposición. Del otro lado está un pueblo desnudo, hambriento, inocente, desarmado, joven (la edad promedio es de 30 años) y cada vez con menos ilusión que resistirá si antes no muere de hambre o enfermedad. Cierro los ojos y sueño con que los parlamentarios del mundo entero respetuosos de los derechos humanos reformen las leyes antes que estos criminales logren destruir totalmente a Venezuela.
 
Share on Facebook0Tweet about this on TwitterShare on Google+0Pin on Pinterest0Email this to someone

Manuel Artero Rueda

Manuel Artero Rueda ha dedicado toda su vida profesional a la televisión en la empresa pública RTVE donde, en los últimos veinte años, y después de haber trabajado como ayudante de producción y realización. ha realizado su oficio de periodista como reportero en el programa Informe Semanal, para el que ha realizado mas de trescientos reportajes. Licenciado por la Universidad Complutense, es autor del libro "El reportaje para televisión un guiño a la noticia" , un práctico temario con el que ha impartido clases tanto en el Instituto Oficial de RTVE como en el máster de periodismo de la Universidad Rey Juan Carlos. Desde el ERE inventado por Zapatero para TVE, dedica su esfuerzo y trabajo esta "La Paseata" un sencillo blog personal que con el paso de los últimos años, se ha convertido en una modesta revista electrónica en la que colaboran un grupo de amigos a los que une el amor a España.

Deja un comentario