Felicidades Fosfonoautas, corazón y alma de la radio y su maestro Carlos Herrera. Por Eugenio Narbaiza

Felicidades fosfonautas
Felicidades fosfonautas

“Hablando de profesionales de la radio, hay uno que sin lugar a dudas, marca una época en la manera de hacer, decir, plantear, ejecutar y elaborar un programa, el director de Herrera en la COPE, Carlos Herrera”

La radio, ese mágico aparato que tenemos todos en casa y que cuando lo encendemos, nos transmite la magia de la palabra, bien sea a modo de información, entretenimiento o simplemente para distraernos escuchando música, representa una manera inmediata de recibir las cosas de la vida. Al instante, en el momento en el que suceden, basta un teléfono y esas ondas hertzianas, se ponen en funcionamiento para transmitir al mundo lo que sucede al minuto y paso a paso, con la noticia, con el sentimiento de ese momento, esa circunstancia, esa situación, acercándonos a casa, a esos Protagonistas de la vida, a través de las mágicas ondas para que todos, sepamos de sus días y hasta de sus sentimientos, cómo transcurren, lo qué provocan y cómo se desarrollan.

Hoy por hoy, en nuestra España, la radio ha evolucionado y sigue siendo parte de nuestra manera de informarnos, de entretenernos, en definitiva, de acercarnos al mundo a través de la voz y el trabajo de unos profesionales, que no sabemos cómo son, pero que, oyéndolos, nos tranquilizamos, nos inquietamos, nos reímos o simplemente, nos sentimos participes de todo lo pasa en este planeta llamado tierra.

Hablando de profesionales de la radio, hay uno que sin lugar a dudas, marca una época en la manera de hacer, decir, plantear, ejecutar y elaborar un programa, en el que se mezcla información, alegría, tristeza, diversión y participación de la sociedad, hasta haber creado una gran familia que superan los dos millones de personas, que se reúnen unos desde un estudio en la penumbra y otros desde sus casas, para compartir noticias, hechos, bromas y hasta batallas radiofónicas entre vaqueros buenos e indios malvados. Ese profesional, es el director de Herrera en la COPE, Carlos Herrera.

Almeriense de nacimiento y trotamundos de vocación, Carlos Herrera se acerca cada mañana a las ondas a esa hora temprana de las 6 de la mañana, para elaborar el programa más largo de la radiodifusión española. Hay días que nos hace brincar de la cama, llamándonos “camastrones”, nos expresa su protesta por lo perezosos que somos a la hora de despegarnos de las sábanas, pero con seriedad y prontitud, nos cuenta los sucedidos de cada día, de cada momento, diciéndonos lo que piensa o lo que cree que pasa en esta España nuestra, en donde la actualidad, quiere quitarle rapidez al tiempo con sus hechos y declinaciones. También, nos anima la mañana con su manera de cantar, socarrona y poco dúctil, pero efectiva, o nos monta una batallita de vaqueros e indios, como si estuviéramos en ese desierto de Tabernas de su tierra almeriense, sin tener claro si está en el bando de los vaqueros o de los indios o si lo que dirige a modo de General Custer, es la batalla diaria contra todo aquello que supone que la verdad, no nos hace libres.

La hora de los fósforos
La hora de los fósforos

“Los fosfonáutas son un grupo de admiradores que desde el 1 de octubre de 2008, acompañan al más grande de la radio, dentro y fuera de las ondas cada mañana de cada día”

A Carlos Herrera le acompañan desde hace diez años, además de su equipo, una serie de personas que, desde el anonimato, son parte del alma del programa, porque le publicitan, le miman, le cuidan o simplemente, participan en ese momento decisivo importante, en el que el comunicador al micrófono, necesita el amparo de eso que se llama oyentes, pero que no se sabe cuántos son, porque si inicialmente se habla al vacío, en realidad, ese vacío no existe porque están los oyentes, pero sobre todo los fosfonáutas, un grupo de admiradores que desde el 1 de octubre de 2008, acompañan al más grande de la radio, dentro y fuera de las ondas cada mañana de cada día.

Los fosfonautas, son gente anónima que admira a Carlos Herrera como persona, como profesional, por su sencillez, por su manera directa dirigirse al oyente, que no conciben un medio como la radio sin la voz del almeriense. Es fácil encontrarles a los fosfonautas en las redes sociales con sus cuentas de “el más grande” o “los fosfonautas”, divulgando ese maravilloso programa, hora a hora, momento a momento, destacando los hechos más importantes del mismo de una manera aséptica y rápida, para quien se ha perdido un trocito del programa. También sirven de intermediarios con la sociedad, porque en esas cuentas de redes sociales, reciben peticiones a veces solicitando ayuda, otras agradeciendo partes del programa o en ocasiones, hablándoles como si fueran él, el más grande de la radiodifusión española, Carlos Herrera, pero en realidad, ejerciendo una labor preciosa, de admiración, colaboración e intermediación entre la sociedad y una figura etérea pero real, influyente pero sencilla, fuerte pero delicada a la vez que contundente como es Carlos Herrera, el maestro de la radio , dueño de un estilo y de una manera de ser, hacer y vivir la radio.

Resulta difícil decir quiénes son y por qué están ahí, pero los fosfonautas desde su anonimato protagonista de las ondas y de la vida de la radio, son algo bello, hermoso y, sobre todo representan el cariño de una sociedad a un profesional libre independiente, que está con nosotros cada día, pero que, por su sensibilidad, nos hace vivir la noticia y sentirla a la vez que se produce.

Herrera en la Cope de Carlos Herrera
Herrera en la Cope de Carlos Herrera

“Bien merecido tiene el maestro Herrera que esos faros de la sociedad que son los fosfonautas, le iluminen en el camino de la información desde la tribuna de la COPE”

Bien merecido tiene el maestro Herrera que esos faros de la sociedad que son los fosfonautas, le iluminen en el camino de la información desde la tribuna de la COPE, a través de “esa alcachofa” y ese estudio a veces en COPE Sevilla, otras en COPE Madrid, o en esa ruta poligonera veraniega, para que siempre mantenga el espíritu de la verdad, la libertad y ese amor por el medio de comunicación, más bello, más bonito, más inmediato, en donde una voz es un sentimiento, un hecho es una realidad inmediata, que es elaborada y explicada por personas de carne y hueso, aunque el maestro Herrera, parezca a veces, más duro que el mármol de Macael, pero más sensible que estar contemplando ese Mar de Alborán desde Cabo de Gata.

Felicidades a los fosfonautas en su décimo aniversario y felicidades a Carlos Herrera por tener en el alma de esa radio, en el alma de su programa, a ese corazón palpitante, sencillo, sincero que son LOS FOSFONAUTAS.

Share on Facebook73Tweet about this on TwitterShare on Google+0Pin on Pinterest0Email this to someone
Eugenio Narbaiza

Eugenio Narbaiza

Soy Azcoitiano de nacimiento pero laredano, pejinuco y retrechero de corazón. Llevo en el alma ese espíritu marinero de quienes liberaron a Sevilla de sus cadenas, recibieron al Emperador Carlos V en su camino a Yuste y de quienes hicieron de Laredo, la Niza española. Amo la Libertad, al individuo y la verdad porque nos hace libres y mis armas son la pluma, la palabra y mis principios para defender a mi amada España.

Un comentario sobre “Felicidades Fosfonoautas, corazón y alma de la radio y su maestro Carlos Herrera. Por Eugenio Narbaiza

  • el 18 septiembre 2018 a las 15:00
    Permalink

    Si es grande Herrera !!! Todo lo que dices es laverdad .

    Respuesta

Deja un comentario