La insoportable levedad de los “me gusta” en el Facebook o Pataleta impublicable, para los íntimos. Por Vicky Bautista Vidal

Facebook o Pataleta impublicable, para los íntimos
La insoportable levedad de los “me gusta” en el Facebook o Pataleta impublicable, para los íntimos

“Las denuncias, que falsas o no, son atendidas sin fijarse demasiado en la autenticidad del motivo denunciante, con lo que Facebook, corta, borra, reconviene y bloquea sin un mínimo esfuerzo”

Por cuatro días Facebook, por sus santos cataplos, me castigó a su forma, sin saber por qué. Con esa difusa escusa de vulnerar sus “normas comunitarias” en las que no encuentro nada parecido a una causa para ponerme a mí de cara a la pared. No concretan ni advierten. 

Cuando ves que no puedes hacer nada, entonces, debes preguntar. Hazlo y recibirás una respuesta estándar donde te hablan de sus normas comunitarias; las lees, pero no encuentras ahí un motivo lógico para recibir el rapapolvo mediático. ¿Entonces?… Es posible que exista alguna denuncia de otros de las que no te informan. Aún no han añadido a su respuesta estándar el apartado: “denunciado por otro/otros.

La necesidad de esta red y su virtud se basa, parece ser, en compartir, pero resulta que no puedes compartir mucho, porque entonces, vulneras sus reglas. Cuidado si deseas que tus grupos preferidos conozcan tu opinión sobre algo, entonces, te estas repitiendo y también te bloquean.

Una de sus gracias es la de que la gente pueda comentar opiniones benignas o malignas de otros, en sus muros o en grupos… ¿A que con esto da la sensación de que la opinión es la reina de esta red y que todo es comunicación, intercambio, tolerancia, opinión?… ¡Pues no!

Bullen las palabras en el libro de las caras, pero, procure usted no decir nada más que tonterías. Cuide de no decir la verdad sobre algún tema candente, porque entonces usted está odiando a algo o a alguien, incitando y violentando y otras cosas muy feas. En todo momento me refiero a escritos normales, por que para decir verdades como puños no hace falta insultar y emitir improperios de los que la red está llena, por cierto.

No eliminan panfletos calumniosos, que se emiten con cierto método en la repetición. Campañas cutres sobre instituciones españolas de solvencia, por ejemplo, falsedades acerca de personas y hechos, pero son muy delicados con el islam, la inmigración y otras preocupaciones de los europeos actuales. Es más pulcro y quedan mejor con los amos recortando libertades a diestro y a siniestro. 

Pero, eso sí, a la menor intuición de que se muestre alguna parte de anatomía: Lo que ellos llaman desnudos, donde se entiende la pornografía: (No estaría mal si no los confundieran con obras de arte de probada solvencia moral y ética). 
Porque dispone de muchas normas comunitarias, pero de poca eficacia en lo que a sus robots se refiere.

Después, las denuncias, que falsas o no, son atendidas sin fijarse demasiado en la autenticidad del motivo denunciante, con lo que Facebook, corta, borra, reconviene y bloquea sin un mínimo esfuerzo por comprobar la verdad de esa denuncia. No quiero entrar en los rumores acerca del partidismo, de la ley del embudo y de otras afiliaciones que se achacan al gigante por que tan solo paso de puntillas ahora sobre este charco.

Ando yo compartiendo, soy generosa y deseo que lo espectacularmente bueno sea conocido, así que me gusta compartir en grupos aquello que leo y que yo, no podría mejorar. De forma que, si es algo que me gustaría decir a mí, lo comparto encantada.

Hoy por ejemplo, he compartido algo interesante en un grupo en el que hace años que estaba, y digo que estaba, porque cuando he compartido el asunto, he visto que parecía que lo había puesto tres veces, y cuando he querido comprobar, yo ya no era miembro del tal grupo, por lo que está claro que los jákeres podemitas – Y lo escribo así, mal, (por dar un poquito de caña que estoy en mi derecho)- y otros no tan politizados, andan dando por saco al personal, además del mismo “Facebuque” que tiene lo suyo también.

Yo, desde mi poquedad informática, voy a deciros, amados míos, jákeres conocidos y desconocidos, que hace tiempo que me he dado cuenta de que tenéis enganchada la APP famosísima con millones de descargas de usuarios de Facebook. 
Que muchos se apoderan de las cuentas desde estúpidos anuncios donde, estúpidamente y con poca inteligencia, atraéis a los inocentes, que hemos sido todos, para que entremos en sitios estúpidos donde descargáis vuestra kk maléfica para utilizarnos como borregos para fines siempre interesados: Dinero, política, y vaya usted a saber más, que no quiero presuponer.

Yo no soy un genio ¿O sí?, pero lo compenso fijándome mucho. Un día, vi este ridículo anuncio: “Policías de Mallorca, buscan relacionarse con chicas no importa la edad, etc., etc.” Creo incluso, que se referían hasta al barrio más cercano en concreto – hay para todos los barrios, para todas las edades-.

Era tan evidente la gilipollez, que yo, cotilla virtual siempre, quise ver de qué forma tomaban el pelo a la multitud de mujeres sensibles, respetables y solas que acudirían con la esperanza lícita siempre, de que alguien las quisiera, y si era policeman y guapete, pues oye, tanto mejor.

Como es natural lo que hacían los de la burda trampa era descargar un archivillo cuyo nombre no me acuerdo, con el cual, ya eran dueños de tu cuenta, de tu publicidad y de lo que les diera la gana a ellos. Pagué después mi precio de cotilla, por limpiar mi maquinita, o sea, el vehículo que me desplaza por el mundo de la tecla, de aquella infección, cosa que aún no sé si conseguí eficazmente.

Después de eso he contemplado infinidad de anuncios como: “Madre millonaria mallorquina enseña como hacerte tu millonario… ¡madre!… ¿millonaria? ¿mallorquina?” … ¡Oiga! ¡Va “usté” a la merde!…

Y resulta que es Facebook el que administra la publicidad y el primero que puede acercarse más al domicilio de una determinada IP. ¿? Pero ahí están, las basuras, buscando víctimas, y las encuentran y tu ya no tienes cuenta, porque han metido algo en tu ordenador que ni los antivirus quitan. Quedan después los extraños expedientes X donde parece, el ordenador, negarte la conexión, la entrada o la lectura de gente particular, ¡Que casualidad! ¡De Mallorca! Vuelvo a repetir: Cualquier cosa menos idiota.

Normalmente, perdóneseme la soberbia, imito a Dios en el pasar de todos pese a estar al corriente de lo que hay. Pero Dios, a veces se harta y manda un rayo o una tempestad, o alguna catástrofe natural que ponga las cosas eventualmente en su sitio. Yo ahora, lanzo unos pocos de rayos, sapos y culebras a su semejanza y me quedo como estaba. Hablaría de APPS aparentemente inocentes que ni sus dueños conocen lo que les han metido entre pecho y espalda, archivos espía, troyanos y toda clase de basura oportunista o delictiva que infecta.

Quedan después los ataques personales, de personajes y personajillos que se creen super listos y que no suelen serlo. Así pues, a alguno de estos le aconsejo maternalmente que se retiren como caballeros, por que cuando una señora de mediana edad, los pesca, es que no están haciendo nada bien. 

Y quede claro que no estoy diciéndolo todo. Por qué un buen oponente siempre tiene que guardarse cartas en la manga.
Políticos pagando trols esbirros. Juegos de rol virtuales. Nenucos con poco que hacer. Ladrones de identidades que juegan con la gente con el nombre de otros. Cositas horribles…

De todo en esta viña nueva del señor que es Internet. En fin… A medias me quedo porque los corazones no deben ser encogidos y el inocente debe dormir en paz. Pero que haberlos, haylos. Que sí, hay idiotas, pero no tantos, y que puede que se note que estoy hasta la peineta de Internet y su underground. ¡Coño!

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Vicky Bautista Vidal

Vicky Bautista Vidal

Nací en Madrid. Y como a casi todos los madrileños, todo el mundo me parece cercano y de casa: es el carácter de la ciudad. Esto me ha ayudado después para congeniar con toda clase de personas en los diferentes sitios donde viví. Soy curiosa, inquieta, autodidacta y un pelín dispersa, precisamente por que me siento atraída por muchísimas cosas, escribir es una de ellas. Lo hago al golpe de víscera, según el momento y me faltan algunas vidas para alcanzar a Cervantes o alguno de los inmortales. Soy la primera sorprendida por que observo como últimamente me meto en berenjenales de opinión acerca de asuntos políticos, cuando en realidad, la Política, me importó un bledo toda la vida. Puede ser sentido común herido o un amor recién descubierto por España y su unidad. No milite, milito o militare en nada. Pero estoy de parte de la razón y el sentido común. Defenderé a cualquier gobierno que me facilite la vida y reprochare sin pausa a quienes me la incomoden. La Libertad es para mi la única joya a lucir, la lógica una herramienta y creo que sin pasión por algo, poco se puede conseguir.

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