
«La magistrada María Isabel Rodríguez Guerola se ha empeñado en mantener en prisión provisional a Eduardo Zaplana, en contra de los informes médicos que confirman que está en riesgo su vida»
¿Se acuerdan cuando Pacho «Nadie» dijo aquello de que «lo importante es que Iñaki no se muera» refiriéndose a un criminal, e incluso a aquel ministro que también lo bordó diciendo que si no se liberaban aquellos otros terroristas sería prevaricación?
Antes de nada quiero decir que no siento simpatía por defraudadores o presuntos delincuentes sean del color que sean pero estoy sorprendido ante la actitud de la juez que machaca a Zaplana hasta la muerte.
Me explico, la magistrada María Isabel Rodríguez Guerola se ha empeñado en mantener en prisión provisional a Eduardo Zaplana, en contra de los informes médicos que confirman que está en riesgo su vida, dada la grave enfermedad que sufre, una leucemia. La clínica estadounidense MD Anderson, de Texas, advirtió de peligro de muerte si permanecía en prisión. La afirmación de los médicos americanos estremecía: una recaída en su enfermedad es «mortal en el 100% de los casos». Y ese riesgo de recaída se multiplica en la cárcel.

«Lo que resulta curioso es que la juez también tuvo una grave enfermedad y este mismo sistema le permitió pasarla en su domicilio, durante año y medio»
Estremece el hecho de que Eduardo Zaplana diga que reza todos los días pidiendo la muerte le alivie. No son pocos los profesionales de la Sanidad y la Justicia que recomiendan que pase sus últimos días en su casa acompañado de su familia, como permite el sistema.
Lo que resulta curioso es que la juez también tuvo una grave enfermedad y este mismo sistema le permitió pasarla en su domicilio, durante año y medio, con sus seres queridos, mientras todos le seguíamos pagando el sueldo
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Esa injusta, inhumana y perversa juez está apoyada por el fiscal Pablo Ponce Martínez, que igualmente merece ser estudiado en su sectarismo.
