La fiebre Vox es la pandemia nacional por completo justificable. A título personal. Por Vicky Bautista Vidal

En la proxima legislatura, creo que se va a reformar la educación. Por Pig y Tano
Vox es la pandemia nacional por completo justificable. En la proxima legislatura, creo que se va a reformar la educación. Por Tano y Pig

“Vox, en principio no es de ninguna manera un partido a ignorar, sino todo lo contrario; mal que le pese a las progresías, algunas cadenas de televisión y partidos infames”

La fiebre Vox es una pandemia nacional por completo justificable, porque, en las redes, muchos dicen que promete cosas que nadie ha prometido. También dicen que Vox es la vacuna contra tanto necio que ha manejado la barca España.
Vox, en principio no es de ninguna manera un partido a ignorar, sino todo lo contrario; mal que le pese a las progresías, algunas cadenas de televisión y partidos infames. Porque, todas esas cosas que dicen que promete, a mí también me atraen.

España tiene hambre de justicia y necesita un poco de atención para sus habitantes, ninguneados por políticos avariciosos e indiferentes a las necesidades verdaderas del español. Veo a muchos amigos que han caído en las redes de sus “cantos de sirena” y lo comprendo.

Nunca he visto a Abascal en ninguna parte prometiéndome atar los perros con longaniza, pero el mundo, entusiasmado, lo da por hecho. 

Un fallo a reparar por parte de las bases, pues podría resultar contraproducente, sería contener en la medida de lo posible el desbordamiento de ciertas hordas de fanáticos que ciegos de deseo y amor egoísta, invaden el espacio virtual con cantinelas cansinas y monocordes: ¡” VOX,”!… 

– ¿Nada más, solo eso… Vox?…

– ¿No esperaba usted algo más?… Yo sí. 

Y es que, esta campaña de disco rayado suena mucho, porque recuerda la de los “Indignados” a cuyos pechos se crió el nunca demasiado denostado “Podemos”.

¿Nos encontramos con el fenómeno VOX en el otro extremo del péndulo? Evidentemente, sí. Y ya sabemos que el extremismo en cualquier tendencia nunca es equilibrado. A título personal mantengo lo que siempre he mantenido, aunque es claro que mi sensibilidad me inclina a una derecha centrada y liberal, no deseo color político ni milito, pues prefiero hacerlo cuando alguien me demuestre que, en efecto, el que yo defienda con carnet, es un partido que cumple sus promesas llevándome a mí y al colectivo de mi país a una situación equilibrada donde en realidad, se mejoran cosas y se ayuda al español.

“Parece que muchos esperan que Vox les arregle la ventana rota o les desatasque las cañerías cuando gobierne”

Muchos inundan las redes de lo que suponen ellos que hará Vox y de las promesas de Vox y de lo estupendo que es Vox. Parece que muchos esperan que Vox les arregle la ventana rota o les desatasque las cañerías cuando gobierne.
De aquí a un proselitismo fanático donde sobran las razones y se empieza a denostar incluso a las otras derechas, va un estrecho hilo que ya ha sido traspasado. El fanatismo da miedo, se encuentre en el lado que se encuentre.

Existen grupos en la red en los que no se permite opinión ni injerencia de nada, incluso de los hermanos de ideología, ni de personas que se encuentren todavía indecisas. 

Me gusta: Que Vox suba. Eliminará a Podemos del panorama político. Incluso, en el futuro, a poco que alguna de sus promesas se haga realidad, podría también hacer bajar al PP y Ciudadanos algunos escalones, si es que, a estos, no se les ve un poco más contundentes, que no está el momento para ambigüedades.

Me gusta, y mucho, porque todo el que sea odiado o temido por la casposa izquierda española, a mí, me parece un amigo y digno de tenerse en cuenta.

No me gusta: El fanatismo de los forofos sin diálogo de Vox, que se parece mucho a cualquier radicalismo de los que ya conocemos. ¿Usted quiere a Vox?… Vote a Vox, pero procure hacerlo desde la ecuanimidad y el criterio, si no, corre el riesgo de hacer el ridículo como lo hicieron aquellos que se rasgaban las vestiduras en calles y plazas cuando el PSOE de Felipe González, se hizo con el Gobierno de España, que de aquellos polvos vienen estos lodos.

Recuerde aquella frase de nuestras abuelas: Obras son amores y no buenas razones”. Observe. Vote a su preferido con conocimiento, espere con sabiduría y después, compare. ¡Suerte a todos! Nos hará falta.

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Vicky Bautista Vidal

Vicky Bautista Vidal

Nací en Madrid. Y como a casi todos los madrileños, todo el mundo me parece cercano y de casa: es el carácter de la ciudad. Esto me ha ayudado después para congeniar con toda clase de personas en los diferentes sitios donde viví. Soy curiosa, inquieta, autodidacta y un pelín dispersa, precisamente por que me siento atraída por muchísimas cosas, escribir es una de ellas. Lo hago al golpe de víscera, según el momento y me faltan algunas vidas para alcanzar a Cervantes o alguno de los inmortales. Soy la primera sorprendida por que observo como últimamente me meto en berenjenales de opinión acerca de asuntos políticos, cuando en realidad, la Política, me importó un bledo toda la vida. Puede ser sentido común herido o un amor recién descubierto por España y su unidad. No milite, milito o militare en nada. Pero estoy de parte de la razón y el sentido común. Defenderé a cualquier gobierno que me facilite la vida y reprochare sin pausa a quienes me la incomoden. La Libertad es para mi la única joya a lucir, la lógica una herramienta y creo que sin pasión por algo, poco se puede conseguir.

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