
«Su porte sobre el Guadiana la adorno de valentía, de Fe de los Templarios y Castilla, de su austeridad. Estratégicamente necesaria»
Olivenza, gran Dama, y como tal, bella y estratégicamente necesaria.
Su porte sobre el Guadiana la adorno de valentía, de Fe de los Templarios y Castilla, de su austeridad. Así como también desde el románico al manuelino en sus vestiduras edilicias. ¡Y su alma!
Hecha de los pueblos de España y Portugal.
Su vientre, sitio donde habitan en la misma familia y hasta en el mismo ser las dos ciudadanías. Resulta curioso y es de interés apreciarlo.
Última ciudad anexionada al territorio español peninsular… Esto, en el año del Señor del 1801. Invito a revisar esta época del Imperio Español y Portugués. Apasionante. Y lamentable.
Al final, entre Inglaterra y Francia, y las conspiraciones de familia permanentes de España y Portugal, a los imperios de estas nuestras dos últimas, se los fumaron en pipa las dos anteriores.
Y para más recochineo, plácidamente.

«Olivenza, la gran Dama, que al día de hoy deja sin cabida a conflicto alguno en cuanto a frontera entre España y Portugal»
Pero quedó ella, Olivenza, la gran Dama, que al día de hoy deja sin cabida a conflicto alguno en cuanto a frontera entre España y Portugal.
Sigo invitando a que se metan en esta época, en el desenvolvimiento de sus circunstancias.
Porque está bella dama fue quien llegó última como parte de nuestra soberanía (Que hay que guardar, y con celo), está hasta hoy blindando lo que nos queda.
Grande Olivenza. Grande España.
