Las llamas de Notre Dame despiertan al gran dragón del mundo cristiano. Por Vicky Bautista Vidal

Arde París y despierta al gran dragón del mundo cristiano
Arde París y despierta al gran dragón del mundo cristiano

“Se ha despertado el gran dragón y solo han sido necesarias unas llamitas. Dios escribe derecho con renglones torcidos. La señora permanece”

Arde París y arde el mundo cristiano. Arde el mundo Histórico. Arden muchos, a la vez que se quema el techo de la madre de todas las catedrales.

Se especula: Accidente, o atentado. Si se trata de un accidente, da la sensación al observador desapasionado que el espíritu de la catedral ha decidido llamar la atención por las bravas a la inmensa masa indiferente que se ha movido a sus pies durante años y que la quieren porque les suena a la película: “El jorobado de Notre dame”, y porque es un paisaje espectacular para sus selfies y fotografías poniendo cara de selfie o de fotografía y poco más.

Si es un atentando, lo que da al espectador apasionado es mucha risa. Porque, en sus ansias de destruir la santidad del odiado Occidente, han sido el medio para encender la llama de la Cristiandad en todo el mundo.

Después de siete iglesias atentadas, no queda más que la sospecha, justificada a la fuerza, aunque puede ser un accidente, por supuesto. Sea por lo que sea, hoy, hay millones de cristianos en el mundo con la atención puesta en la catedral, en Nuestra Señora y en Dios, en definitiva.

Tanta fuerza y poder simbólico cortan la respiración.
Tanta fuerza y poder simbólico cortan la respiración.

Muchas gracias pues al de chilaba nerviosa si ha sido atentado y una colleja a esos estúpidos islámicos que se han hecho fotos delante de Notre Dame ardiendo, mostrando sonrisas y gestos de triunfo.

Esperar un poquito. Se ha despertado el gran dragón y solo han sido necesarias unas llamitas. Dios escribe derecho con renglones torcidos. La señora permanece. Han quemado sus vestidos, pero la verdad se mantiene perenne escrita en cada una de las piedras que hablan a quién sepa escuchar.

El viento lo canta: Es el momento de pedir, porque el que no pide no obtiene. Una gran obra la que ha hecho la casualidad o la mano obscena. Todo el globo se ha acordado de Dios, de la Virgen y de la naturaleza divina. ¡Gracias, gracias, gracias!

Vicky Bautista Vidal

Vicky Bautista Vidal

Nací en Madrid. Y como a casi todos los madrileños, todo el mundo me parece cercano y de casa: es el carácter de la ciudad. Esto me ha ayudado después para congeniar con toda clase de personas en los diferentes sitios donde viví. Soy curiosa, inquieta, autodidacta y un pelín dispersa, precisamente por que me siento atraída por muchísimas cosas, escribir es una de ellas. Lo hago al golpe de víscera, según el momento y me faltan algunas vidas para alcanzar a Cervantes o alguno de los inmortales. Soy la primera sorprendida por que observo como últimamente me meto en berenjenales de opinión acerca de asuntos políticos, cuando en realidad, la Política, me importó un bledo toda la vida. Puede ser sentido común herido o un amor recién descubierto por España y su unidad. No milite, milito o militare en nada. Pero estoy de parte de la razón y el sentido común. Defenderé a cualquier gobierno que me facilite la vida y reprochare sin pausa a quienes me la incomoden. La Libertad es para mi la única joya a lucir, la lógica una herramienta y creo que sin pasión por algo, poco se puede conseguir.

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