
«Periodistas y tertulianos llevan hoy todo el día hablando, con críticas y alabanzas, ambas de bemoles, definiendo sesudas opiniones y hasta doctas editoriales, en torno al escrache que ha sufrido la independentista sectaria Oltra»
Me imagino que algunos sindicalistas, progres, podemitas, funcionarios de la camiseta verde, casos aislados según el PP y medios de comunicación estarán indignados por el escrache a la Ada Colau. Y es que esta temporada de auténticos nervios de los vecinos por el golpe de estado que se comete publicitado en la televisión, todos tenemos los nervios a flor de piel.
Así, periodistas y tertulianos llevan hoy todo el día hablando, con críticas y alabanzas, ambas de bemoles, definiendo sesudas opiniones y hasta doctas editoriales, en torno al escrache que ha sufrido la independentista sectaria Oltra, pero olvidan la hemeroteca y los escraches cometidos por podemitas y la plataforma anti desahucios liderada por Ada Colau, entre otros, contra los políticos del partido Popular.
Una nueva vuelta de tuerca ideológica y manipuladora que nos propone aceptar el escrache como animal social de compañía porque, ojito, si no piensas como yo, voy y te acoso con el embriagador perfume del pachuli progresista, un pañuelo palestino sobre la nueva camiseta verde y unos cuantos insultos y provocaciones por tu fascista manera de pensar. A la receta se puede añadir discrecionalmente, y al gusto, unas cuantas opiniones de psicólogos, un par de abogados de la causa y una pizquita, porque el abuso puede ser peligroso, del hierbajo prohibido de los suicidios que hasta ahora ha destilado tanto agrado y satisfacción a los comensales de la revuelta.
Y recuerdo que algunos politólogos argentinos, inventores de esto uso social de protesta callejera que es el escrache lo pagaron bien caro. Les recuerdo a la populista peronista Miss Kirchner y su vicepresidente, el expropiador Kicillof .
Porque precisamente, desde el cono Sur nos llegaron sabrosas informaciones que hoy olvidan hasta los más cotizados tertulianos. Por ejemplo el escrache popular que sufrió el funcionario peronista Kicillof cuando volvía de vacaciones con su familia de Uruguay. En el ferry, al ser reconocido por sus gobernados que comenzaron a insultarle, se tuvo que refugiar en el camarote del capitán. El pueblo soberano, al verle allí, sentadito, con sus hijos y esposa, no le perdonó que desde el Gobierno Kicillof les prohibiera cambiar dólares para irse de vacaciones y el hiciera lo propio con descaro.
El escrache, en definitiva, en su metáfora completa, de ida y vuelta, que en esta España desvencijada, al final y como animal de compañía nos seguirá, porque ya lo hemos comprado, y alimentamos, en todas las direcciones.
Qué fácil es apelar a la violencia, casi tanto como racionalizarla y cuánto cuesta reposar sin aspavientos el discurso de la ideología.


Es muy dificil comentar tanta opinion.
Desearia que ante la posibilidad de Soberanía de una Nacion, nadie tuviera que agradecer a nadie más que a sí mismo y los suyos la defensa de esta.
Y no me refiero a la maniobra infame que desencadenó la trágica guerra de las Malvinas.
La Soberanía, si somos de verdad un Pueblo solo compete a la capacidad de este en su conciencia Humana y Civica.
Soy vieja y hace muchos años que no vivo en el pais donde nací. Donde además pertenecí a la quinta que enviaron a esa guerra de Las Malvinas.
Ahora, en el enclave de una sociedad que siempre considere caval, faltaría que se pegaran los vicios corruptos de las colonias, (por hablar de perfumes).
Dejemos las fragancias, pensemos, al trabajo, y que Dios nos acompañe.
«escrache» me sonaba a mi como palabra del Lunfardo (jerga y/o dialecto Porteño, aunque teniendo incluso su academia Nacional no se en que renglón ponerlo)
En el diccionario de la Lengua Castellana no lo encontré.
Pero si recuerdo en Argentina y en mi tiempo allí su significado.
«Te escracharon» : ponerle en evidencia cuando lo hizo mal.
MI
Está claro que a los «scrachistas profesionales» no les gusta la medicina que recetaron a otros. Una vez más, por la boca muere el.pez. Ellos pueden.
Los politólogos esos del Parlamento y la Colau fueron los que pusieron el » escarche» de moda y utilizado con violencia verbal . Ahora recibir ellos esa fantasmada y falta de respeto les saca de sus casillas , pues que se lo coman con pan tumaca . La siguiente será cuando a los demás les de por salir gritando o con cartelitos contra ellos , como lo hicieron ayer en el Parlamento . Payasos que la falta de respeto es para los demás y a ellos que ni les toquen . Pues van listos !!!