Mujeres, Hombres… Personas y Podemitas. Por Vicky Bautista Vidal

Es cosa mía o a Pablo Iglesias le está pasando factura la campaña electoral y las encuestas que le relegan a un quinto puesto. Por Tano
Es cosa mía o a Pablo Iglesias le está pasando factura la campaña electoral y las encuestas que le relegan a un quinto puesto. Por Tano

“El verdadero feminismo no se encuentra entre las filas de esas personas subvencionadas que hacen tonterías delante de los fotógrafos”

Observo como un partido político: Podemos, buscando un personal que ya es suyo, cambia el nombre a “Unidas Podemos” para atraer dicen ellos al movimiento feminista actual. Yo lo llamaría una jugada lejos de la maestría, porque en realidad, se trata de mantener asido al perroflautismo, que ya es suyo: El supuesto movimiento feminista actual, garbanzos de la misma olla podemita.

El verdadero feminismo no se encuentra entre las filas de esas personas subvencionadas que hacen tonterías delante de los fotógrafos, un escaso grupo imposible de respetar e irrespetuoso, que no se representa sino a sí mismo y que carece de cualquier cualidad que atraiga a ninguna mujer normal, feminista o no.

El cambio, como acostumbran, es ridículo, oportunista y no deja al “macho alfa” en muy buen lugar. Las mujeres que pelearon por el voto femenino en los años difíciles sin necesidad de hacer obscenidades en las iglesias o salir a la calle en cueros, denigrando su sexo, se removerán en sus tumbas avergonzadas. Como avergonzada se siente cualquier mujer que observe el negocio feminista actual.

El mundo es precioso, la vida extraordinaria; pero, la gente que pulula por las edades es en realidad la culpable de todos los males. No sé si es la ignorancia, al fin y al cabo, nacemos en alguna parte ajenos al pasado al presente y al futuro. Nos cuesta muchos años advertir donde estamos de pie, y según la suerte de que predecesores encontremos, ejecutamos el teatro de nuestra vida con arreglo a normas y lavados de coco que en su momento recibieron también nuestros ancestros.

Todos somos inocentes. Pero según donde hayamos aterrizado, podemos ganarnos con facilidad la culpabilidad heredada por generaciones para continuar con el estúpido programa, enseñando a los “inocentes” que llegan a la vida las mismas artimañas, miedos, creencias ni observadas ni meditadas, sino ciegamente admitidas por aquello que viene de lejos en el tiempo.

“La jugada maestra del error, en este mundo caótico, es el ancestral enfrentamiento entre los sexos”

La jugada maestra del error, en este mundo caótico, es el ancestral enfrentamiento entre los sexos. Algo tan ridículo que no resiste la más mínima revisión por parte del pensamiento libre.

El péndulo siniestro se mueve con fuerza de un lado a otro: Mujeres contra hombres, en un extremo; hombres contra mujeres en el otro extremo. Difícilmente un término medio, porque el péndulo nunca deja de oscilar. Nunca alcanza el punto central, donde se detendría.

Aparte de significantes de trastornos cerebrales, testosterona exagerada y problemas genéticos que convierten a una mujer o a un hombre en un maltratador abusivo y hasta asesino, la educación de los sexos no ha sido nunca integrativa sino separadora. El subconsciente colectivo está programado desde siglos para esa separación tan dañina entre seres humanos complementarios que se necesitan para sobrevivir como raza.

“Mundo sin hombres igual a cero. Mundo sin mujeres igual a cero. Ninguno es una herramienta del otro, sino un complemento del otro”

Mundo sin hombres igual a cero. Mundo sin mujeres igual a cero. Ninguno es una herramienta del otro, sino un complemento del otro. Creemos haber avanzado tanto en esta era de móviles, ordenadores, cohetes al espacio e inventos de todo tipo, y estamos todavía en la edad de piedra en cuanto a nosotros mismos y nuestra relación con aquellos con quienes compartimos la vida.

No es tan difícil darse cuenta de que todo se basa en la enseñanza que se da al que nace sobre cómo sobrevivir en el mundo donde ha llegado. Y esto abarca a todas las culturas del planeta.
Que no es cuestión de temer al otro sexo, sino de encontrar esa palabra que se usa para tonterías ahora mismo, que es “Igualdad” como un concepto entre personas y no entre sexos. 

Es la educación a nuestros niños: – no escribo niños y niñas, porque en nuestro idioma, la palabra “niños” asume con holgura a todos y no voy a seguir el juego de “tontos y tontas” que andan por ahí puntualizando lo que no hace falta.

Con una enseñanza adecuada, caerían con el tiempo muchos armazones absurdos en esta sociedad nuestra, tan segura de sí misma y a la vez tan perdida.

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Vicky Bautista Vidal

Vicky Bautista Vidal

Nací en Madrid. Y como a casi todos los madrileños, todo el mundo me parece cercano y de casa: es el carácter de la ciudad. Esto me ha ayudado después para congeniar con toda clase de personas en los diferentes sitios donde viví. Soy curiosa, inquieta, autodidacta y un pelín dispersa, precisamente por que me siento atraída por muchísimas cosas, escribir es una de ellas. Lo hago al golpe de víscera, según el momento y me faltan algunas vidas para alcanzar a Cervantes o alguno de los inmortales. Soy la primera sorprendida por que observo como últimamente me meto en berenjenales de opinión acerca de asuntos políticos, cuando en realidad, la Política, me importó un bledo toda la vida. Puede ser sentido común herido o un amor recién descubierto por España y su unidad. No milite, milito o militare en nada. Pero estoy de parte de la razón y el sentido común. Defenderé a cualquier gobierno que me facilite la vida y reprochare sin pausa a quienes me la incomoden. La Libertad es para mi la única joya a lucir, la lógica una herramienta y creo que sin pasión por algo, poco se puede conseguir.

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